El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado un cambio significativo en la regulación aduanera que afectará a todos los consumidores que realicen compras en plataformas de comercio electrónico de origen chino, como Shein y Temu.
A partir del 29 de agosto, desaparece la exención fiscal conocida como «de minimis», que permitía la entrada de pedidos internacionales con un valor inferior a 800 dólares sin el pago de impuestos.
Esta modificación pone fin a una práctica que hasta ahora facilitaba la entrada masiva de productos baratos procedentes de China y otros países asiáticos. La eliminación de esta exención implica que todas las importaciones comerciales, sin importar su valor, estarán sujetas a aranceles.
En concreto, los consumidores deberán pagar dos tipos de impuestos sobre sus pedidos: el arancel ad valorem, que corresponde a un porcentaje aplicado sobre el valor del producto, y el arancel específico, una tarifa fija que puede oscilar entre 80 y 200 dólares, según el país de origen de la mercancía. Durante los primeros seis meses tras la entrada en vigor, ambos sistemas estarán vigentes, pero después solo se mantendrá el arancel ad valorem.
Esta medida tendrá un impacto directo en los usuarios frecuentes de plataformas de comercio electrónico de bajo coste, que hasta ahora disfrutaban de precios ultrabaratos y costes de envío reducidos. Además de encarecer las compras, la decisión podría alterar significativamente los hábitos de consumo digital en Estados Unidos.
Expertos y organizaciones advierten que esta medida afectará sobre todo a consumidores con menores ingresos, para quienes estas plataformas representaban una alternativa accesible para adquirir ropa, electrónica y artículos para el hogar.
Con esta nueva política, los consumidores estadounidenses deberán replantear sus opciones de compra, mientras Shein y Temu enfrentan el reto de adaptar sus estrategias para seguir siendo competitivas en un mercado ahora más restrictivo.


