Las liquidaciones de stock suelen ser acciones discretas destinadas a liberar espacio en almacén. Sin embargo, Zapato Feroz ha demostrado que también pueden convertirse en una experiencia capaz de movilizar a toda una comunidad.
La firma valenciana de calzado respetuoso celebró recientemente una nueva edición de su Mercadillo Feroz. Es una iniciativa creada para dar salida a productos de temporadas anteriores, muestras y referencias que la empresa había decidido retirar de catálogo. El resultado fue una respuesta que superó las previsiones iniciales. Durante los días del evento se gestionaron 448 pedidos y se vendieron 1.599 productos.
La afluencia fue tan elevada que durante las primeras horas del primer día la compañía tuvo que implantar un sistema de cita previa. De este modo garantizaron una experiencia cómoda y segura para las familias asistentes. Posteriormente, el acceso pasó a organizarse mediante una aplicación de gestión de turnos. Esta permitió controlar los flujos de visitantes, reducir tiempos de espera y obtener información valiosa para futuras ediciones.
“Más allá de vender producto, queríamos ofrecer una experiencia positiva para las familias y aprovechar de forma responsable recursos que todavía tenían mucho valor. La respuesta nos ha demostrado que cuando existe una comunidad fuerte detrás de una marca, incluso una acción de gestión de stock puede convertirse en algo mucho más grande”, explica Laura García, fundadora y diseñadora de Zapato Feroz.
La aplicación utilizada durante el evento permitió monitorizar métricas como los tiempos medios de compra, las franjas horarias con mayor afluencia o los picos de demanda. Esta información servirá ahora para optimizar futuras convocatorias y seguir mejorando la experiencia de cliente.
La magnitud de la iniciativa también requirió la implicación de prácticamente toda la plantilla de la compañía. Durante varios días, diferentes departamentos colaboraron en tareas de atención, reposición, preparación y gestión para responder a la demanda y minimizar los tiempos de espera.
Parte del atractivo del Mercadillo Feroz estuvo en unos precios poco habituales dentro del universo de la marca. Dado que Zapato Feroz apenas realiza promociones a lo largo del año, muchas familias encontraron en esta iniciativa una oportunidad excepcional para adquirir modelos de la firma en condiciones especialmente ventajosas.
La expectación generada provocó colas desde primera hora. Además, convirtió el evento en una cita muy esperada por numerosos clientes que seguían la
convocatoria desde semanas antes.
Entre las propuestas que despertaron más interés destacaron las conocidas como “Mellis”. Estos son pares creados a partir de zapatos de muestra del mismo modelo y talla, pero en colores diferentes. En lugar de permanecer almacenados o acabar desechados, estos pares se pusieron a la venta por 10 euros para ofrecerles una segunda vida. Una iniciativa sencilla que refleja cómo la economía circular también puede aplicarse a la gestión cotidiana del producto y a la reducción del desperdicio.
Además, los pares que no encuentren comprador una vez finalizada la campaña serán donados a familias que los necesiten. Lo harán a través de ONG y organizaciones sociales con las que la compañía colabora habitualmente.
El Mercadillo Feroz se celebró en Ferozland. Es el espacio experiencial de la marca diseñado para que las familias disfruten de una visita que va mucho más allá de la compra.
Mientras los adultos descubren las colecciones, los niños encuentran zonas de juego, exploración y aventura. Estos convierten la elección de unos zapatos en una experiencia compartida. De hecho, muchas familias bromean con que los más pequeños siempre quieren volver “a comprar zapatos”, cuando en realidad lo que desean es regresar para seguir jugando y descubriendo el universo Feroz.
Tras la excelente acogida del formato presencial, Zapato Feroz estudia ahora trasladar parte del concepto al canal online mediante acciones puntuales y limitadas, más cercanas a las ventas flash o a iniciativas sorpresa que a las promociones tradicionales.
La compañía considera que este tipo de propuestas permiten seguir dando valor a productos que todavía tienen recorrido, fortalecer la relación con su
comunidad y avanzar hacia modelos de consumo más responsables.
Más allá de las cifras, el Mercadillo Feroz deja una reflexión interesante para el sector retail. Cuando una comunidad está construida sobre valores
compartidos, una acción destinada a gestionar excedentes puede transformarse en una experiencia capaz de generar tráfico, fidelización, conversación y valor para todas las partes implicadas.


