JD.com ha dado un paso decisivo en su estrategia de expansión internacional al avanzar en la adquisición de Ceconomy, uno de los mayores grupos europeos de electrónica de consumo. Tras cerrar la primera parte de la operación el pasado 10 de noviembre, la compañía con sede en Pekín controla ya el 45,5% del capital del grupo alemán. La segunda fase, iniciada el 14 de noviembre, aspira a elevar esta participación hasta el 75%, pendiente todavía de las autorizaciones regulatorias.
Si finalmente se consuma la operación, sería la entrada más significativa de una empresa tecnológica china en el retail europeo especializado en electrodomésticos. Ceconomy, matriz de MediaMarkt y Saturn, mantiene además un 22% en Fnac Darty, una participación que añade un componente estratégico adicional a la operación.
La ambición internacional de JD.com
Con ingresos que superan los 148 000 millones de euros, JD.com busca desde hace años diversificar su negocio fuera de China. Florent Courau, antiguo responsable de la compañía en Europa, resume esta ambición con claridad: «Tras dominar la fabricación y avanzar en el diseño, el siguiente paso lógico para China es el acceso directo al consumidor europeo». Antes de fijarse en Ceconomy, JD.com ya había tanteado movimientos con los minoristas británicos Currys y Argos.
Aunque mundialmente conocida por su plataforma de e-commerce, la segunda mayor de China, la empresa nunca ha renunciado a su base física. Hoy gestiona más de 20 000 tiendas y mantiene un fuerte enfoque en productos electrónicos, la categoría con la que nació en 1998.
Un modelo basado en la cadena de suministro
El fundador de JD.com, Richard Liu, ha repetido en distintas ocasiones que el grupo no es simplemente un marketplace, sino una empresa construida sobre un control casi integral de la cadena logística. A diferencia de otros gigantes chinos, JD vende directamente cerca de la mitad de su catálogo, apoyándose en una red de 3600 almacenes y una plantilla de 900 000 empleados, que aspira a superar los 1,2 millones en tres años.
Este músculo logístico es el que explica sus incursiones en sectores tan diversos como la alimentación, con la marca 7Fresh, o el reparto ultrarrápido de comida, un servicio que, según Liu, se sostiene porque los clientes que piden comida acostumbran a comprar también otros productos.
Europa, un laboratorio de expansión
La presencia europea de JD.com es aún modesta en comparación con su escala asiática, pero ha ganado tracción desde 2018. La empresa ha implantado una treintena de almacenes en el continente, con unos 2000 empleados, y experimentó con el retail automatizado a través de la marca Ochama. El proyecto, iniciado en los Países Bajos como una red de puntos de recogida y tiendas robotizadas, no logró consolidarse y cerró en agosto. Sin embargo, JD lo ha reactivado en formato exclusivamente online mediante la plataforma Joybuy, con la intención de llegar progresivamente a todos los mercados europeos.
El posible control de Ceconomy podría proporcionar a JD.com la infraestructura, los equipos de compra y la capilaridad comercial que necesita para escalar sus operaciones en Europa, especialmente en categorías de electrónica y electrodomésticos, donde MediaMarkt y Saturn tienen un peso decisivo.
Aunque Ceconomy mantiene un 22% en Fnac Darty, esta participación no otorga control ni presencia en su consejo de administración, por lo que la operación no supondrá cambios directos en la gobernanza del grupo francés. No obstante, la entrada de JD.com podría intensificar la presión competitiva en el mercado europeo, tanto por la posible llegada de nuevas marcas chinas de gama alta como por la consolidación de un actor con una cadena logística integrada y capacidad para operar con márgenes bajos.
La trayectoria de JD.com muestra un patrón claro: cada nueva expansión empieza por la construcción de infraestructura logística. Así ha sido en China, donde el grupo diversificó desde la electrónica hacia alimentos, farmacia o servicios on-demand, y así parece ser también en Europa. El eventual control de Ceconomy podría marcar el inicio de una segunda etapa para el conglomerado en el continente, con ambiciones que van mucho más allá del retail de electrodomésticos.


