Después de que se hicieran varias inspecciones en dos de sus instalaciones este lunes, las autoridades de Italia han centrado su atención en Amazon. De acuerdo con fuentes que poseen conocimiento directo del caso y que fueron citadas en un documento judicial al cual Reuters tuvo acceso, la operación es parte de una investigación en desarrollo sobre un presunto esquema de fraude aduanero y fiscal vinculado a la importación de productos provenientes de China.
Un «caballo de Troya» en la cadena logística
El fiscal sospecha que la empresa actuó como un «caballo de Troya» al permitir que las mercancías ingresaran a Italia sin el pago de aranceles o impuestos sobre las ventas. Si se confirma, el procedimiento habría causado pérdidas estatales de cientos de millones de euros y podría tener repercusiones en otras naciones de la Unión Europea.
En un registro hecho en una instalación de logística en Cividate al Piano (Bérgamo), los funcionarios del servicio de aduanas y la Guarda di Finanza confiscaron cerca de 5.000 artículos, incluyendo fundas para teléfonos móviles, juguetes, freidoras de aire y material de papelería. Paralelamente, la policía confiscó equipos informáticos en el establecimiento de Amazon en Milán, Italia y determinó quién era el encargado de manejar el flujo de mercancías dentro del país.
Por su parte, Amazon se limitó a indicar que la empresa acata todas las leyes fiscales pertinentes y coopera con la autoridades, sin pronunciarse acerca de la operación policial.
Un caso que deriva de una investigación millonaria previa
La nueva línea de investigación está vinculada a un caso anterior más amplio, relacionado con una presunta evasión fiscal de 1.200 millones de euros. Las autoridades piensan que los productos originarios de China primero ingresarían a Europa y después a Italia por medio de canales no declarados, desde donde se repartirían por el marketplace de Amazon. Esto sería un contrabando y una infracción a las leyes de aduana de la UE.
De acuerdo con Reuters, el número total de artículos involucrados podría llegar a ser de medio millón, y decenas de compañías italianas estarían actuando como intermediarias para proveedores chinos.
El alcance podría ampliarse a toda la UE
La investigación no estaría restringida solo a Italia. En julio, en la ciudad de La Haya, los fiscales de Milán mostraron sus progresos en la sede de Eurojust frente a delegados de diferentes naciones europeas como Alemania, Francia, España, Polonia y Países Bajos. Esto apunta a una posible extensión del caso a la totalidad de la UE.
El asunto llega en un momento en el que las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Europa se han visto tensadas debido a los desacuerdos en torno a los aranceles y la fiscalidad. No está claro todavía cómo Washington y Bruselas interpretarán este caso, ya que involucra a Amazon y a los proveedores chinos.
Amazon también está bajo la lupa de fiscales europeos
Simultáneamente, después de que se pusieran en marcha nuevas reglas comunitarias que hacen más estrictas las responsabilidades fiscales de los marketplaces, Amazon está bajo investigación por parte del Ministerio Público Europeo por sus cuentas entre 2021 y 2024.
En el proceso italiano anterior, se investigó a tres ejecutivos y a la filial europea de la compañía, que tiene su sede en Luxemburgo, por supuesta evasión de impuestos en ventas digitales efectuadas entre 2019 y 2021. Ya se ha planteado un acuerdo por parte de la agencia tributaria italiana, que Amazon deberá considerar antes de diciembre.
Los fiscales argumentan que el algoritmo de la plataforma posibilitaría que los vendedores extracomunitarios, especialmente los chinos, operen sin una identificación adecuada, lo cual favorecería la evasión del IVA. Según la ley italiana, las plataformas digitales tienen la responsabilidad conjunta de pagar los impuestos que no han sido pagados por los vendedores que no son de la UE.


