El pasado 16 de marzo conocíamos el escándalo de Cambridge Analytics y Facebook. Tras unos días de silencio el fundador y presidente ejecutivo de Facebook por fin ha hablado: «Yo comencé Facebook, y al final del día soy responsable de lo que sucede en nuestra plataforma. Tenemos la responsabilidad de proteger sus datos, y si no podemos, entonces no merecemos servirles».
Zuckerberg presentó una lista de cambios que Facebook pondrá en marcha para evitar abusos futuros, entre los que incluyen:
- Bloquear el acceso a datos de aplicaciones que no se han usado durante tres meses o más
- Auditar aplicaciones antiguas que recopilaron una gran cantidad de datos personales
- Reducir la cantidad de datos que las aplicaciones pueden extraer mediante el inicio de sesión de Facebook sin una pantalla de permisos
- Exigir un contrato firmado por los desarrolladores que desean retirar sus publicaciones o información privada de Facebook
- Avisar a los usuarios que han sido victimas de Cambridge Analytica
La noticia hace dos fines de semana, de la mano de prestigiosos periódicos como New York Times, The Guardian y Observer, así como de varios comunicados oficiales de Facebook. Todo indicaba que las mayor red social del mundo fue engañada por los investigadores, que obtuvieron acceso a los datos de más de 50 millones de usuarios de Facebook, que luego fueron utilizados con fines políticos durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos y en el proceso del Brexit.





