El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado a Meta de “espiar” a los ciudadanos españoles. Durante su intervención en el Foro de Metafuturo, organizado por Atresmedia para abordar temas como la inteligencia artificial, los algoritmos, la privacidad y la protección de datos, Sánchez anunció que la compañía será llamada a comparecer en el Congreso. El motivo: las investigaciones publicadas hace unos meses que apuntan a que Meta habría utilizado aplicaciones como Facebook y WhatsApp para monitorizar las búsquedas y actividades de los usuarios en Internet.
El jefe del Ejecutivo afirmó que pedirá que los directivos de la tecnológica comparezcan ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital “para que expliquen lo ocurrido”. “En España la ley está por encima de cualquier algoritmo y quien vulnere esos derechos y libertades pagará las consecuencias”, advirtió.
Además, Sánchez adelantó que Meta no será la única empresa afectada. El Gobierno prepara, para la primera mitad de 2026, un paquete de medidas que incluirá nuevas leyes y reglamentos orientados a reforzar el control sobre las grandes tecnológicas. El objetivo es combatir la desinformación, los discursos de odio, las vulneraciones de privacidad y la falta de protección de los menores. En palabras del presidente, las redes sociales se han convertido en “un Estado fallido que tenemos que refundar”.
Meta tendrá que volver a los juzgados
La investigación a la que se refirió Sánchez fue elaborada por expertos de España, Bélgica y Países Bajos. El estudio reveló un presunto sistema de rastreo oculto que permitía monitorizar la actividad en Internet de millones de usuarios de dispositivos Android, incluso cuando navegaban en modo incógnito o usando una VPN. “Aunque los usuarios creían estar protegidos, Meta seguía mirando y conocía quién hacía qué en el espacio digital a través de sus navegadores y teléfonos, sin consentimiento”, denunció Sánchez durante su intervención.
El presidente sostuvo que este caso “no responde a errores puntuales”, sino que forma parte de “un patrón de conducta” en el que las grandes plataformas “priorizan el beneficio sobre el bienestar, el click sobre el derecho y el algoritmo sobre las leyes democráticas”.
Este nuevo frente judicial se suma a otros precedentes recientes. En octubre de 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea falló en contra de una de las prácticas más características del modelo publicitario de Meta: el rastreo masivo de la actividad en Internet para alimentar su sistema de publicidad segmentada. Los magistrados dictaminaron que el hecho de que determinados datos personales estuvieran publicados en la red no autorizaba a la empresa a incorporarlos en sus bases de datos ni a utilizarlos para crear anuncios ultradirigidos.
La combinación de esta sentencia europea y las nuevas acciones anunciadas por el Gobierno abre un escenario de tensión creciente entre el Ejecutivo y las grandes plataformas digitales. Para Meta, que ya enfrenta investigaciones y sanciones en distintos países por sus prácticas de recopilación de datos, España podría convertirse en un nuevo foco de escrutinio regulatorio.
Fuente: Pool Moncloa / Fernando Calvo



