La start up barcelonesa Recovo ha cambiado su modelo de negocio y ya no se desempeña como un mercado para la compra y venta de ropa textil. Ahora se enfoca en la compraventa de ropa de segunda mano utilizada entre marcas y clientes. La empresa ha lanzado Recovo Recommerce, un software que permite a las empresas incluir su propia página web en una sección de reventa de artículos usados o devoluciones nuevas con etiquetas.
Con esta acción, la compañía, creada en 2021, intenta reproducir patrones de éxito que ya están establecidos en otros mercados y progresar hacia la rentabilidad. Su nueva herramienta tecnológica permite que las marcas creen un canal de reventa directamente en su comercio electrónico. Preservan la identidad visual de la marca y administran las operaciones desde una única plataforma.
Los clientes que revenden ropa obtienen créditos en una billetera digital (wallet) que pueden utilizar nuevamente para adquirir nuevos productos de la marca. Esto fomenta la repetición y contribuye a disminuir la cantidad de prendas desechadas.
Recovo Recommerce utiliza la tecnología de IA para identificar productos, calcular precios competitivos en base al mercado y crear automáticamente fichas de producto. El sistema, por otro lado, permite verificar cada prenda mientras los usuarios envían fotos adicionales para mostrar la condición real de las mismas.
Antes de cambiar de dirección, la empresa, que se fundó como un mercado con el objetivo de liquidar el stock textil sobrante, tenía una base de aproximadamente 1.100 clientes, incluyendo empresas y compradores. Su cartera de clientes incluía marcas como Organic Cotton Color, Laagam, Salsa Jeans, Mango o Pronovias.
Recovo enfocará sus esfuerzos en atraer marcas del segmento premium y de ticket medio, como Massimo Dutti, Sézane o Sando, así como aumentar su presencia internacionalmente en mercados donde la reventa es más aceptada, como Alemania y Francia.
La empresa es propiedad de los fundadores, Mónica Rodríguez (anteriormente en Bershka) y Gonzalo Sáenz Escudero (ex Luxottica, Tous y L´Oreal). Estos poseen la mitad del capital. Entre sus inversores figuran Mango, a través de su vehículo de inversión en start ups, y fondos como Thcap, Draper B1 y LevelsUp. En su última ronda de financiación, valorada en un millón de euros, se incorporó también el fondo Inclimo.


