2026 ha sido un año clave para la regulación aduanera de la Unión Europea, con una serie de cambios que afectan a los envíos de comercio electrónico procedentes de países exteriores. Este 1 de noviembre han entrado en vigor nuevos requisitos, mientras que la transformación del sistema aduanero europeo continuará con importantes hitos en 2027 y 2028. Spring GDS, especialista internacional en logística transfronteriza, señala que este nuevo entorno regulatorio también podría modificar el panorama competitivo del e-commerce en Europa.
Ante el aumento de los costes y requisitos para las empresas que envían mercancías desde fuera de la UE, algunas podrían replantearse su forma de operar en el mercado europeo, por ejemplo, redirigiendo o consolidando envíos, o retirándose de determinados canales de distribución con destino a la UE. Al mismo tiempo, este escenario abre una oportunidad para que las empresas europeas de comercio electrónico refuercen su actividad dentro de la UE.
Nuevos costes y requisitos de información a partir del 1 de noviembre
Este cambio se produce tras la introducción, en julio de 2026, de un arancel aduanero temporal de 3 euros para las importaciones de bajo valor. A partir de noviembre, se aplicará una nueva tasa de gestión de la Unión Europea (Union Handling Fee, UHF) de 2 euros a los envíos B2C que cumplan los requisitos y se importen en la UE, independientemente de su valor.
Es importante tener en cuenta que ambos cargos se calculan por línea de declaración aduanera, no por paquete. Cada línea agrupa mercancías que comparten la misma clasificación arancelaria y el mismo país de origen, lo que significa que los pedidos que incluyan distintos tipos de productos o artículos procedentes de diferentes países pueden estar sujetos a varios cargos.
A diferencia del arancel temporal de 3 euros, la nueva tasa de gestión es permanente y no se reembolsará si los productos se devuelven posteriormente o resultan defectuosos. Esto introduce un factor de coste adicional para los retailers, especialmente en las categorías de productos con mayores tasas de devolución.
“La introducción de la nueva tasa de gestión no es un mero cambio normativo más. Tiene implicaciones directas en la forma en que los retailers que operan online y envían mercancías desde fuera de la UE calculan sus costes y gestionan sus ventas internacionales”, señala José Ángel Daza Martínez, Country Coordinator en Spring GDS. “Junto con las demás medidas introducidas este año, añade nuevos factores que las empresas de fuera de la UE deben tener en cuenta a la hora vender a consumidores europeos”.
Otro cambio importante que ha entrado en vigor el 1 de noviembre afecta a la información que deben incluir en sus declaraciones aduaneras las empresas que envían mercancías desde fuera de la UE. Los nuevos requisitos relativos a los identificadores de producto (Product Identifiers, PID) ampliarán el nivel de detalle exigido para el despacho de aduanas, incluyendo los códigos de producto del vendedor, los identificadores del fabricante y los identificadores estandarizados, cuando estén disponibles. Disponer de información precisa será fundamental para reducir el riesgo de retrasos y garantizar una tramitación eficiente.
La fecha de entrada en vigor de estas medidas añade una dificultad más para los retailers que preparan las campañas de esta temporada. Los envíos que entren en el correspondiente proceso aduanero a partir del 1 de noviembre podrían estar sujetos a la nueva tasa, aunque el cliente hubiera realizado el pedido antes de esa fecha.
Una oportunidad para el comercio electrónico europeo
Para las empresas de e-commerce establecidas en la UE que realizan envíos dentro del Mercado Único, la situación es diferente. Los envíos europeos intracomunitarios no estarán sujetos a estos costes adicionales de importación ni a los nuevos requisitos asociados.
Esta diferencia podría adquirir cada vez más relevancia a medida que las empresas establecidas fuera de la UE revisen los costes y la complejidad operativa de vender en los mercados europeos. Algunos vendedores podrían optar por redirigir o consolidar envíos, adaptar sus modelos logísticos o abandonar determinados canales de distribución con destino a la UE.
Para las empresas europeas de comercio electrónico, este escenario supone una oportunidad para reforzar su actividad dentro de la UE, aprovechando su posición dentro del Mercado Único para llegar a consumidores de toda Europa sin los requisitos aduaneros adicionales que afectan a las mercancías procedentes de países exteriores.
A medida que los procedimientos de importación en Europa se vuelven más complejos, disponer de datos aduaneros precisos y mejorar la coordinación entre retailers, operadores logísticos y autoridades aduaneras será esencial para mantener unos flujos de paquetería eficientes y previsibles.
“La expansión internacional sigue ofreciendo grandes oportunidades a los retailers online, pero el éxito depende cada vez más de comprender el coste total de entregar productos a través de las fronteras”, añade Daza.
Se avecinan más cambios en 2027 y 2028
Las medidas introducidas a lo largo de 2026 forman parte de una reforma más amplia de la Unión Aduanera de la UE, cuyo objetivo es modernizar los procesos aduaneros y establecer un enfoque más coordinado entre los Estados miembros.
En 2027 comenzará a operar la nueva Autoridad Aduanera de la Unión Europea (European Union Customs Authority, EUCA), con sede en Lille, lo que supondrá un nuevo paso hacia un sistema aduanero europeo más centralizado.
En 2028 llegarán nuevos cambios con la introducción del Centro de Datos Aduaneros de la UE para el e-commerce (EU Customs Data Hub). Este nuevo sistema ofrecerá un entorno único para que las empresas presenten la información aduanera y transformará progresivamente la forma en que se gestionan y controlan las mercancías que entran en la UE.
Para las empresas de comercio electrónico, estos avances hacen cada vez más importante comprender no solo los cambios normativos concretos, sino también la evolución general de la política aduanera europea y sus implicaciones para las estrategias de comercio transfronterizo.
A través de su red logística internacional y a su experiencia en materia aduanera, Spring GDS ayuda a las empresas de comercio electrónico a adaptarse a los cambios en los requisitos de importación, mejorar la precisión de los datos de los envíos y gestionar las entregas transfronterizas de forma más eficiente.







