El Gobierno ha aprobado esta mañana el aplazamiento de la entrada en vigor del sistema Veri*Factu. La nueva obligación de facturación electrónica certificada, que obligaba a miles de pymes a modificar sus sistemas de facturación a partir del 1 de enero de 2026, se ha aplazado al año 2027. La implementación se pospone nuevamente para ofrecer un mayor margen de adaptación a empresas, autónomos y proveedores tecnológicos, ya que diversas fuentes indican que únicamente un 30 % de las pymes españolas estaban adaptadas a la nueva normativa a final de año.
Con este cambio, el calendario aparentemente definitivo queda establecido de la siguiente manera:
- Empresas: deberán cumplir con Veri*Factu a partir del 1 de enero de 2027.
- Autónomos: la obligatoriedad se aplicará a partir del 1 de julio de 2027.
El Ministerio de Hacienda ha señalado que el principal objetivo de este aplazamiento es conseguir una implementación progresiva y eficiente, tras identificar que muchos desarrolladores de software o programas de facturación estaban encontrando fuertes dificultades para adaptar la complejidad de la normativa a los sistemas actuales.
Desde el sector tecnológico y fiscal, se considera que la normativa permitirá a muchas empresas y autónomos modernizar sus sistemas de control de facturación, disminuyendo los posibles errores administrativos y garantizando que la Agencia Tributaria tenga un control más exhaustivo sobre la actividad, a la vez que se minimiza la carga administrativa derivada de los requerimientos en procesos de comprobación de IVA.
Creafin, especializada en automatización contable y cumplimiento fiscal para empresas y e-commerce, destaca que este retraso supone “una oportunidad para que pymes y autónomos se preparen con tiempo suficiente, evitando improvisaciones y costes innecesarios”. Asimismo, la compañía recuerda la importancia de evaluar y actualizar los sistemas de facturación durante 2026 para llegar a la nueva fecha completamente adaptados.


