Amazon ha bloqueado discretamente el acceso de más bots relacionados con OpenAI a su sitio web, según actualizaciones recientes en su archivo robots.txt.
El enfrentamiento con los agentes de IA no se limita al rastreo. Este mes, Amazon envió una carta de cese y desista a Perplexity AI por su navegador Comet, que permitía a usuarios pedir a un agente de IA que buscara y comprara productos dentro de Amazon. La compañía acusó a Perplexity de acceder a su plataforma con agentes “disfrazados o encubiertos”, incurriendo en fraude informático. La startup respondió que Amazon estaba “intimidando” con una amenaza legal agresiva.
Pese a su férreo control, Amazon asegura no haber descartado futuras asociaciones. En su último informe de resultados, el CEO Andy Jassy afirmó que la empresa mantiene conversaciones con agentes de compras de terceros, aunque advirtió que muchos ofrecen información inexacta sobre precios, entregas e inventarios. «Tenemos que encontrar una forma de hacer que la experiencia del cliente sea buena«, señaló.
En lugar de abrirse a plataformas externas, Amazon está invirtiendo en su propio ecosistema de IA. Entre sus iniciativas recientes destacan:
- Auto Buy, una función que ejecuta compras automáticamente cuando los precios bajan.
- Buy For Me, un agente en pruebas que permite adquirir productos de otros sitios web desde la app de Amazon.
- Rufus, el asistente conversacional que, según la empresa, incrementa en un 60% la probabilidad de completar una compra y podría generar más de 10.000 millones de dólares anuales en ventas.
Mientras Amazon refuerza sus barreras, otros minoristas se mueven en la dirección opuesta. Walmart, Target, Shopify y Etsy han firmado alianzas con OpenAI que permiten comprar directamente a través de ChatGPT. El tráfico derivado desde el chatbot está creciendo de forma notable: Walmart, por ejemplo, recibe ya 36% del tráfico referido desde ChatGPT, frente al 20% reportado meses antes, según Similarweb.
Estos clics aún representan menos del 5% del total, pero los analistas advierten que podrían transformar el comportamiento de compra si más consumidores adoptan agentes basados en IA como punto de partida.
A pesar de haber anunciado acuerdos de logística con competidores y colaboraciones con redes sociales como TikTok y Pinterest, Amazon mantiene el control sobre su posición dominante: concentra cerca del 40% del gasto en e-commerce en EE. UU. y el 90% de sus usuarios comienzan las búsquedas directamente en Amazon.com.
Según Kaziukėnas, esa escala hace improbable que Amazon permita que agentes externos -incluidos los de OpenAI- intermedien en la experiencia de compra. Como resume el analista: «No hay beneficio para una plataforma como Amazon en ser parte de algo como eso«.


