Amazon ha presentado una demanda contra la startup de inteligencia artificial Perplexity, acusándola de acceder sin autorización a cuentas de clientes y de ocultar actividades automatizadas bajo la apariencia de navegación humana. La denuncia, presentada ante el Tribunal del Distrito Norte de California, se centra en la herramienta de compras “agentic” desarrollada por Perplexity, capaz de realizar pedidos en línea en nombre de los usuarios, informó Reuters.
Según Amazon, el sistema Comet, vinculado al navegador y al agente de IA de Perplexity, habría accedido de forma encubierta a la tienda online de la compañía, poniendo en riesgo la seguridad de los datos de los clientes. La empresa afirma además que la startup ignoró múltiples advertencias para detener dichas prácticas. “Perplexity configuró deliberadamente su software para ocultar la actividad del agente Comet AI en la Amazon Store”, se indica en la denuncia. “Esta conducta debe cesar. El hecho de que la intrusión sea mediante código y no con una ganzúa no la hace menos ilegal”, añade el documento.
Por su parte, Perplexity ha rechazado las acusaciones y acusa a Amazon de intentar sofocar la competencia en el creciente mercado de los asistentes de inteligencia artificial. En un comunicado anterior, la startup calificó las acciones de Amazon como “intimidación corporativa”, denunciando que las grandes empresas utilizan amenazas legales para frenar la innovación y limitar las opciones de los consumidores.
La disputa surge en un contexto de creciente debate sobre la regulación de los llamados agentes autónomos de IA, programas diseñados para realizar tareas cotidianas en línea, desde redactar correos electrónicos hasta completar compras. Perplexity es una de varias startups que buscan transformar el navegador tradicional en un asistente inteligente y autónomo capaz de ejecutar acciones en nombre del usuario.
Amazon, que también desarrolla herramientas basadas en IA, como el asistente “Rufus” y la función “Buy For Me”, sostiene que la actividad del agente Comet perjudica la experiencia de compra e interfiere con la personalización que la empresa ha construido durante décadas. En declaraciones anteriores, la compañía señaló que las aplicaciones de terceros que compran en nombre de los usuarios deben operar de manera transparente y respetar las normas impuestas por las plataformas.
Perplexity, en cambio, asegura que las credenciales de los usuarios se almacenan localmente y nunca en sus servidores, defendiendo que su sistema solo busca simplificar el proceso de compra. “Comprar de forma más fácil significa más transacciones y clientes más satisfechos”, afirmó la empresa, acusando a Amazon de estar “más interesada en mostrar anuncios que en mejorar la experiencia de los consumidores”.
El caso podría sentar un precedente importante en la relación entre las grandes tecnológicas y las startups de inteligencia artificial, en un futuro cada vez más automatizado, donde las fronteras entre la navegación humana y la actuación de las máquinas se vuelven cada vez más difusas.


