Zalando refuerza su estrategia logística sostenible en el sur de Europa con su centro de Illescas (Toledo). Es una instalación clave para su operativa en España y Portugal que combina eficiencia operativa, digitalización e innovación ambiental. Con más de 37.500 m² de superficie y capacidad para gestionar cientos de miles de referencias, el almacén se posiciona como una pieza esencial en la transformación del comercio electrónico hacia modelos más responsable. Cada decisión, desde el almacenamiento hasta el empaquetado, impacta directamente en la huella medioambiental.
El centro logístico de Zalando en Illescas no es solo una infraestructura operativa, es una declaración de intenciones acerca de la manera en que la logística del ecommerce tiene que evolucionar. En un contexto de crecimiento del sector y expansión hacia nuevas categorías como belleza o lifestyle, la compañía ha convertido este hub en un laboratorio donde la sostenibilidad y la eficiencia se avanzan de la mano.
Helena Manjavacas, Site Lead del centro, confirma que cada proceso ha sido diseñado bajo la clara premisa de reducir fricciones operativas para minimizar también el impacto ambiental. “Intentamos que todo el flujo sea lo más eficiente posible, porque cada movimiento innecesario también tiene un impacto», explica Helena.
Desde su creación, Illescas se ha planteado como un nodo estratégico para la Península Ibérica, incluyendo Portugal. Este modelo permite centralizar operaciones sin perder cercanía con el cliente, un factor esencial para disminuir las distancias y, con ello, las emisiones. En este sentido, la tecnología juega un papel fundamental. Gracias al uso de la IA, la empresa puede prever la demanda y posicionar el stock en los centros logísticos más próximos al consumidor final. “Es un pilar central en la optimización de nuestra logística y en la reducción de nuestro impacto ambiental. Nuestro sistema logístico propio, ZalOS, utiliza algoritmos predictivos para optimizar toda nuestra red mediante la monitorización del inventario, la prevención del exceso de existencias y la minimización de las distancias de envío”, explica Manjavacas. Entre 2022 y 2025, Zalando ha logrado reducir las emisiones de alcance 3 en transporte y distribución del 15,5% al 12,1%.

Eficiencia operativa con impacto ambiental
A esta lógica de optimización se suma la trazabilidad del producto, uno de los pilares del centro. Desde que la mercancía llega a los muelles de recepción, cada artículo se identifica mediante un código único que permite conocer su ubicación exacta dentro de la nave en todo momento. Este sistema elimina prácticamente la pérdida de productos y reduce los errores en la preparación de los pedidos.
Esta precisión no es sólo operativa, también tiene un impacto directo en la sostenibilidad. Cuantos menos errores se producen, menos devoluciones innecesarias habrá, menos transporte adicional y un uso más eficiente de los recursos.
Esta eficiencia también se traslada al almacenamiento. Zalando emplea un sistema “caótico”, en el que los productos no tienen una ubicación fija, sino que se distribuyen dinámicamente en función de la demanda y la disponibilidad. Este modelo reduce la movilización interna, optimiza el uso del espacio en el centro y agiliza la preparación de pedidos. Esto se traduce en un menor consumo energético.
La incorporación de nuevas categorías como “Beauty”, ha llevado a una modificación de la infraestructura. Se ha creado un área específica con una jaula de seguridad de 1.200 m². Se trata de una Pick Tower automatizada con una capacidad de almacenamiento para más de 560.000 unidades, destinada a productos de menor tamaño y mayor valor.
El empaquetado como palanca de sostenibilidad
No obstante, es en el empaquetado donde la sostenibilidad se hace más evidente. En esta fase, cada decisión tiene un impacto directo en el transporte y, por ende, en las emisiones. En Illescas, el proceso se ha perfeccionado para disminuir los materiales y aumentar la eficiencia logística.
La estrategia pasa por priorizar el uso de sobres frente a cajas, diseñar embalajes lo más compactos posibles y eliminar el uso del papel en los envíos, en línea con su apuesta por un modelo paperfree. Esta optimización permite que la densidad de carga en los vehículos de transporte aumente. De esta manera se reduce la cantidad de envíos necesarios y mejora el impacto global de la operación.

Este enfoque forma parte de una estrategia global más amplia.“Minimizar los residuos y mantener el uso de los materiales durante el mayor tiempo posible es una prioridad absoluta para Zalando”, explica Helena. En este sentido, la compañía se ha marcado objetivos concretos. Entre ellos, lograr que el 100% de sus embalajes de papel procedan de material reciclado o certificado FSC, un objetivo que en 2025 ya alcanza el 99,4%.
Además, Zalando ha avanzado en la reducción del plástico de un solo uso, eliminando rellenos innecesarios en los envíos y apostando por bolsas fabricadas con material 100% reciclado post consumo, reforzando así su compromiso con un modelo más circular.
Un modelo que combina tecnología y responsabilidad
Más allá de los procesos, el propio edificio refleja este compromiso. El centro cuenta con certificación BREEAM de tres estrellas, un estándar que respalda su eficiencia energética y sostenibilidad en términos de diseño y operación. Entre las soluciones implementadas destacan la iluminación LED con sensores de movimiento, sistemas de monitorización energética en tiempo real, bombas de agua caliente, y un sistema de BMS con visibilidad en el momento del consumo de energía que gastan. Además, dispone de infraestructura para la recarga de vehículos eléctricos, reforzando su adaptación a nuevas formas de movilidad.
Estas medidas no son aisladas. “Las características sostenibles implementadas en Illescas reflejan nuestros estándares de infraestructura globales”, señala Manjavacas. De hecho, Zalando utiliza electricidad 100% procedente de fuentes renovables desde 2018 y cuenta con un sistema de gestión energética certificado bajo la norma ISO 50001.
El impacto del centro también se extiende al ámbito social. DHL, partner de Zalando ha generado más de 400 puestos de trabajo y opera bajo estándares basados en equidad, respeto y transparencia. El modelo de organización apuesta por la formación transversal de los empleados. Estos rotan entre las distintas áreas del proceso logístico, mejorando la eficiencia y la experiencia laboral.
Todo ello se enmarca en una transformación más amplia dentro de Zalando, que está evolucionando hacia una plataforma de estilo de vida basada en la personalización, la inspiración y el uso intensivo de datos. La logística deja de ser un elemento de soporte para convertirse en una ventaja competitiva clave.
Todo este crecimiento presenta el desafío de cómo aumentar el volumen de operaciones sin que el impacto ambiental aumente en la misma medida.
Para hacer frente a este reto, Zalando ha definido una hoja de ruta clara. “Estamos desacoplando nuestro crecimiento del impacto ambiental a través de nuestra ambición Net-Zero, que nos compromete a alcanzar cero emisiones netas en nuestras operaciones propias para 2040 y en toda nuestra cadena de valor para 2050”, explica Helena Manjavacas.
Los avances ya son medibles. Desde 2024, la compañía ha reducido sus emisiones de alcance 1 y 2 en un 82% respecto a 2017. Se ha apoyado en la eficiencia energética, la sustitución de materiales y el impulso de modelos circulares como la segunda mano. En paralelo, iniciativas como ZEOS permiten optimizar el conjunto del sector. De esta manera se reduce el exceso de stock, acortando distancias de entrega y mejorando la eficiencia global del sistema. El centro de Illescas está diseñado para evolucionar. Zalando, bajo el lema “Safety Comes First” continúa con su búsqueda por seguir reduciendo la huella ambiental. Mientras tanto, mejora la experiencia del cliente e incorpora mejoras en automatización, IA y eficiencia operativa.


