YouTube ha comenzado a extender a todos los usuarios una nueva funcionalidad que permite desactivar completamente los Shorts en la página de inicio, una opción que hasta ahora estaba limitada a los controles parentales. En concreto, esta medida forma parte de la estrategia de la plataforma para ofrecer un mayor control sobre el tiempo de consumo y abordar el fenómeno del ‘scroll’ infinito asociado a los vídeos cortos en formato vertical.
La herramienta tiene su origen en un sistema de temporizador introducido en octubre, diseñado para gestionar el tiempo que los usuarios pasan viendo Shorts. Posteriormente, en enero, esta funcionalidad se amplió al entorno de control parental, permitiendo a los padres limitar el consumo de este tipo de contenido a un máximo de dos horas.
En ese momento, YouTube ya contemplaba una opción más restrictiva: establecer un límite de cero minutos, lo que en la práctica desactiva por completo la visualización de Shorts en el feed principal.
Ahora, según ha confirmado la compañía a The Verge, esta posibilidad se está extendiendo también a cuentas de adultos, generalizando su uso en toda la plataforma.
Con este movimiento, YouTube responde a una creciente preocupación en la industria digital sobre el consumo intensivo de contenidos de formato corto, caracterizados por su alta capacidad de retención y navegación continua. Al permitir desactivar los Shorts desde el inicio, la plataforma introduce una alternativa para los usuarios que prefieren una experiencia más centrada en vídeos largos o en un consumo más intencional.
La decisión además refleja el equilibrio que buscan las plataformas entre maximizar el engagement -clave en formatos como los vídeos cortos- y ofrecer herramientas que favorezcan un uso más consciente.
En un entorno donde competidores como TikTok han popularizado el consumo de contenido vertical y continuo, YouTube mantiene su apuesta por los Shorts, pero introduce mecanismos para que los usuarios puedan modular su experiencia.
Un paso más hacia la personalización de la experiencia
La ampliación de este control refuerza la tendencia hacia una mayor personalización del consumo digital. Más allá de algoritmos y recomendaciones, las plataformas comienzan a ofrecer herramientas directas para que los usuarios definan cómo y cuánto interactúan con determinados formatos.
En este contexto, YouTube avanza hacia un modelo donde el usuario no solo consume contenido, sino que también decide activamente el tipo de experiencia que quiere tener dentro de la plataforma.


