Temu ha logrado una primera victoria frente a Shein en los tribunales británicos, después de que el Alto Tribunal de Londres rechazara las principales acusaciones de su rival sobre el uso no autorizado de fotografías de productos. La disputa, sin embargo, está lejos de terminar: la batalla entre las dos plataformas continuará con una nueva fase centrada en cuestiones de competencia.
El enfrentamiento judicial se enmarca en la creciente rivalidad entre dos de los grandes protagonistas del ecommerce de bajo coste. Shein había acusado a Temu de utilizar miles de imágenes de sus productos para promocionar artículos similares comercializados por vendedores de su plataforma. Temu negó las acusaciones y defendió que actuaba como intermediario entre compradores y vendedores.
El tribunal británico da la razón a Temu
La sentencia supone un revés para Shein. La jueza Kelyn Bacon concluyó que Temu no había autorizado ni tenido conocimiento específico de las supuestas infracciones cometidas por vendedores externos, por lo que podía acogerse a la protección aplicable a determinados proveedores de servicios de alojamiento.
El tribunal también tuvo en cuenta la localización de la infraestructura tecnológica de Temu. Sus servidores se encuentran en Irlanda, un elemento que limitó algunas de las posibilidades de actuación bajo la legislación británica.
La decisión afecta a una parte especialmente sensible del modelo de estas plataformas: la responsabilidad que debe asumir un marketplace por los contenidos y productos que publican sus vendedores.
La disputa comenzó por las fotografías de Shein
Shein inició el procedimiento alegando que Temu había utilizado fotografías de sus productos para promocionar artículos que competían directamente con los suyos.
La compañía defendía que no se trataba de casos aislados, sino de una práctica a gran escala que permitía a Temu beneficiarse del trabajo realizado por Shein para desarrollar y presentar sus productos. Durante el juicio, los abogados de Shein argumentaron que Temu estaba intentando aprovecharse de la posición que su rival había construido previamente en el mercado.
Temu respondió acusando a Shein de utilizar los tribunales como herramienta para limitar la competencia.
El proceso llegó a incluir una selección de productos utilizada como muestra para analizar las acusaciones. Antes de la resolución definitiva, Shein retiró parte de sus reclamaciones después de que el tribunal fallara a favor de Temu en 15 de los 20 productos inicialmente incluidos en esa muestra.
Temu también había demandado a Shein
La batalla no se limita a las acusaciones de propiedad intelectual.
Temu presentó una contrademanda contra Shein relacionada con posibles prácticas contrarias a la competencia. El caso analiza, entre otras cuestiones, las relaciones de Shein con sus proveedores y determinadas condiciones que la compañía habría impuesto a parte de ellos.
Los tribunales británicos ya han ordenado que Shein facilite información relacionada con aproximadamente 450 proveedores que habían firmado compromisos vinculados a sus derechos de propiedad intelectual.
Esta segunda parte del enfrentamiento será especialmente importante porque cambia el terreno de juego: ya no se trata únicamente de determinar si se utilizaron fotografías protegidas, sino de analizar cómo compiten ambas plataformas y qué prácticas utilizan para asegurar su posición frente a sus rivales.
La guerra continuará en 2027
La victoria de Temu en esta primera fase no pone punto final al procedimiento.
El Competition Appeal Tribunal británico ha fijado para el 3 de marzo de 2027 el inicio del juicio relacionado con las cuestiones de competencia planteadas por Temu. El proceso está previsto que se prolongue durante varias semanas.
Por tanto, ambas compañías volverán a enfrentarse ante los tribunales el próximo año, esta vez con el foco puesto en el comportamiento competitivo de Shein.
El resultado podría tener consecuencias más amplias que las económicas para las dos plataformas, especialmente si el tribunal establece nuevos criterios sobre las relaciones entre marketplaces, vendedores y proveedores.
Una guerra que ya se libra en varios países
El enfrentamiento británico forma parte de una guerra judicial internacional que enfrenta a Shein y Temu.
Las dos compañías compiten por el mismo consumidor: usuarios que buscan grandes catálogos, precios muy bajos y una experiencia de compra basada principalmente en el móvil. Su crecimiento internacional las ha llevado a convertirse en rivales directos y, con ello, también han aumentado las disputas sobre propiedad intelectual, proveedores y prácticas comerciales.
La presión legal llega además en un momento en el que ambas plataformas están sometidas a un escrutinio cada vez mayor por parte de los reguladores de diferentes mercados.
En el caso de Shein, la compañía afronta actualmente numerosos procedimientos regulatorios y legales en Europa, incluidos procesos relacionados con la normativa digital, protección de datos y derechos de los consumidores. Algunos de ellos podrían implicar sanciones económicas importantes.
Temu consigue aire, pero la batalla sigue
La sentencia británica supone una victoria importante para Temu porque evita que una de las principales acusaciones de Shein prospere en esta primera fase. También refuerza la posición de la plataforma sobre el papel que debe desempeñar un marketplace cuando los contenidos cuestionados proceden de vendedores externos.
Para Shein, en cambio, el resultado supone un revés, aunque todavía conserva la posibilidad de continuar defendiendo sus intereses en las siguientes fases del conflicto.
Y la próxima batalla será posiblemente más relevante: el 3 de marzo de 2027, Temu llevará a Shein ante los tribunales británicos por cuestiones de competencia.
Así, lo que comenzó como una disputa por fotografías de prendas se ha convertido en un enfrentamiento mucho mayor por el control del ecommerce low cost y por las reglas que deberán seguir sus grandes plataformas.


