Shein altera nuevamente el calendario de su esperada salida a bolsa. La empresa de moda rápida estaría organizando su estreno en la Bolsa de Hong Kong para el 1 de septiembre del año que viene, aunque, según Reuters, la operación podría demorarse algunos días más.
El nuevo calendario implica un leve aplazamiento del objetivo que la empresa había tenido hasta ahora, el cual era realizar la operación el 28 de agosto. El cambio tiene lugar en un entorno menos propicio para Shein, caracterizado por la desaceleración de su crecimiento y el incremento de los costos, elementos que han disminuido las ganas de invertir.
Una valoración muy inferior a la de 2022
Uno de los principales elementos de la operación será la valoración con la que Shein llegue finalmente al mercado. La compañía estaría buscando actualmente una valoración de entre 22.205,56 y 23.059,62 millones de euros, frente a los aproximadamente 85.410 millones de euros que llegó a alcanzar en una ronda de financiación privada en 2022.
La cifra también se sitúa por debajo de los 25.620-34.160 millones de euros que Shein habría planteado inicialmente cuando comenzó a reunirse con potenciales inversores para preparar su salida a bolsa.
UBS se suma como inversor de referencia
En la operación también habría novedades en cuanto a los inversores. La división de gestión de activos de UBS estaría negociando su entrada como inversor de referencia en la OPV, lo que supondría su primera inversión en Shein.
Este tipo de inversores se compromete a adquirir una cantidad determinada de acciones antes de la salida a bolsa y suele asumir un periodo de permanencia de varios meses.
Por el momento, Shein no ha confirmado públicamente la fecha definitiva ni la valoración de la operación.
De referente del ecommerce a un crecimiento más moderado
En los años recientes, Shein se transformó en uno de los fenómenos más grandes del comercio electrónico y de la moda rápida, gracias a su cadena de suministro eficiente, sus precios sumamente reducidos y su sólida presencia en las redes sociales. Su modelo le permitió competir con grandes conglomerados internacionales como Zara y H&M, y extenderse a alrededor de 160 mercados.
No obstante, ahora la empresa se enfrenta a un panorama más complicado. Los costos y los requerimientos regulatorios han crecido, mientras que el crecimiento se ha desacelerado. Al mismo tiempo, el modelo de negocio que se basa en productos baratos y envíos al extranjero se topa con un ambiente comercial menos propicio.
De hecho, Reuters señalaba esta misma semana que la valoración prevista para la operación se había reducido hasta una horquilla de 21.350 y 23.920 millones de euros, frente a los 83.876 millones de euros de 2022.


