El mismo día en que Shein inauguró su primera tienda física permanente en Europa, ubicada en el centro comercial BHV Marais (París), el Gobierno francés anunció un procedimiento para poner fin a su plataforma de comercio electrónico en todo el país.
De acuerdo con Reuters, la medida llega después de que la Dirección General de Competencia, Consumo y Represión del Fraude (DGCCRF) identificara que en el marketplace de la empresa se vendían productos ilegales. Entre ellos armas no permitidas y muñecas sexuales con aspecto infantil.
Investigación judicial
El delito de difundir imágenes o representaciones pornográficas de menores es castigado con hasta cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa. Por ello, la fiscalía de Paris inició diligencias al respecto. Serge Papin, el ministro de Comercio, expuso su propósito de suspender la plataforma ante la Asamblea Nacional, explicando la gravedad del caso.
De acuerdo con Reuters, Shein tomó la decisión de suspender preventivamente todas las publicaciones de otros comerciantes en Francia. Y, además, aseguró haber eliminado globalmente las categorías de productos para adultos, además de cooperar con las autoridades durante el proceso de investigación.
El caso ha tenido un fuerte impacto reputacional. Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, criticó públicamente la inauguración de la tienda. Galeries Lafayette comunicó que no se involucrará en proyectos futuros con la marca, y una petición ciudadana rebasó las 120.000 firmas en poco tiempo. Los manifestantes, con pancartas y lemas contra la moda rápida, mostraron su oposición a la inauguración frente al BHV Marais.
Si se vuelve a detectar la venta de productos ilegales, el Ministerio de Economía cerrará completamente la página web de Shein en Francia. De esta manera seguiría el mismo patrón que se utilizó con la suspensión temporal en 2021 de la plataforma Wish. Esta no cumplió con las regulaciones de consumo.
Este hecho intensifica la tensión entre el crecimiento de comercio electrónico de alta velocidad y las normas europeas sobre protección al cliente y control de contenidos digitales. Shein, fundada en China y con sede en Singapur, ha enfrentado denuncias por evasión fiscal, condiciones laborales inadecuadas e impacto ambiental, temas aún examinados por las autoridades europeas.


