OpenAI ha anunciado el cierre de una de las mayores rondas de financiación de la historia tecnológica, con 122.000 millones de dólares comprometidos y una valoración posterior al dinero de 852.000 millones de dólares, consolidando su posición como uno de los actores más relevantes del ecosistema global de inteligencia artificial.
La operación supera los 110.000 millones anunciados previamente en febrero y ha sido co-liderada por SoftBank, junto a inversores como Andreessen Horowitz y D. E. Shaw Ventures.
Una apuesta masiva por la infraestructura de la IA
Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, OpenAI ha impulsado el crecimiento del mercado de inteligencia artificial generativa. Actualmente, la plataforma supera los 900 millones de usuarios activos semanales, con más de 50 millones de suscriptores.
En un comunicado, la compañía destacó el impacto de la IA en la economía: «La IA está impulsando la productividad, acelerando el descubrimiento científico y ampliando lo que personas y organizaciones pueden construir«. Según OpenAI, esta financiación permitirá seguir desarrollando infraestructura a gran escala en un momento clave para el sector.
Crecimiento acelerado, pero sin rentabilidad
La compañía dirigida por Sam Altman genera actualmente unos ingresos mensuales de 2.000 millones de dólares, tras haber alcanzado 13.100 millones en 2025. Sin embargo, la empresa continúa sin ser rentable y mantiene un elevado nivel de inversión.
En este contexto, OpenAI ha comenzado a ajustar su estrategia, reduciendo costes y cerrando algunas iniciativas, como su aplicación de vídeo Sora, en un intento por optimizar su estructura de gasto de cara a una posible salida a bolsa.
Apoyo de grandes tecnológicas e inversores globales
La ronda cuenta con el respaldo de algunos de los principales actores tecnológicos y financieros del mercado. Entre ellos, destacan:
- Amazon, con compromisos de hasta 50.000 millones de dólares
- Nvidia, con una inversión de 30.000 millones
- SoftBank, también con 30.000 millones
Además, Microsoft -socio estratégico histórico de OpenAI– ha participado en la ronda, tras haber invertido previamente más de 13.000 millones de dólares en la compañía.
Como novedad, OpenAI ha ampliado el acceso a la inversión mediante canales bancarios, captando 3.000 millones de dólares de inversores individuales.
Presión para justificar la valoración
El tamaño de la ronda y la valoración alcanzada sitúan ahora a OpenAI bajo una fuerte presión para demostrar la viabilidad de su modelo de negocio a largo plazo.
La compañía se encuentra en un momento decisivo, en el que deberá equilibrar su liderazgo tecnológico con la construcción de un negocio sostenible y escalable, en un mercado cada vez más competitivo.
“Momentos como este no ocurren a menudo”, señaló la empresa, subrayando que el capital invertido contribuirá a construir “la infraestructura de la inteligencia”, cuyo valor, aseguran, terminará repercutiendo en empresas, comunidades e individuos.
Con esta operación, OpenAI refuerza su papel como uno de los principales motores de la economía de la inteligencia artificial, en una carrera global donde la escala y la inversión marcan la diferencia.


