Un nuevo estudio de la firma de estrategia tecnológica global Juniper Research indica que el fraude en el comercio electrónico crecerá de 52.700 millones de euros en 2025 a 123.000 millones de euros en 2030, lo que representa un incremento del 133 % en el periodo. Este aumento está impulsado principalmente por el fraude amistoso, en el que transacciones legítimas son disputadas de manera fraudulenta por los propios consumidores.
Shane O’Sullivan, analista de investigación, explicó: “La forma de fraude en e-commerce que más crece no es el ataque externo de criminales, sino los actores que se mezclan con transacciones legítimas. Una proporción significativa de consumidores presenta disputas sin contactar primero con los comercios, y muchas de estas disputas provienen de malentendidos o un uso indebido de promociones y sistemas de contracargos, lo que aumenta las pérdidas”.
Un extracto del nuevo informe, eCommerce Fraud Prevention Market 2025-2030, está disponible para descarga gratuita.
Fraude persistente afectará los márgenes y generará inversión en tecnología de prevención
El estudio revela que el fraude amistoso impacta de manera significativa en los márgenes de los comercios, especialmente a través de los contracargos, que generan tarifas de procesamiento cada vez más altas. Según el informe, las empresas acelerarán la inversión en sistemas de prevención de fraude, especialmente en Norteamérica, región que se ve desproporcionadamente afectada. Se estima que para 2030, más del 70 % del gasto mundial en prevención de fraude en e-commerce provendrá de Norteamérica.
Los especialistas en prevención de fraude deberán posicionar sus sistemas como una infraestructura esencial para proteger los márgenes, permitiendo a los comercios contener los costos de fraude antes de que estos escalen junto con el volumen de transacciones.
“Los proveedores están desarrollando plataformas de prevención de fraude impulsadas por IA, trasladando la prevención de un enfoque reactivo a uno proactivo. Al mismo tiempo, los reguladores están ampliando los marcos de identidad digital y endureciendo el cumplimiento normativo. Esto crea un ecosistema competitivo donde la innovación y la precisión son diferenciadores clave. A medida que el abuso se centra cada vez más en cuentas e identidades específicas, los proveedores deben pasar de asegurar transacciones individuales a analizar señales persistentes de identidad”, concluyó O’Sullivan.
El nuevo conjunto de investigaciones ofrece la evaluación más completa hasta la fecha del mercado de prevención de fraude en e-commerce, proporcionando análisis y previsiones de más de 30.000 puntos de datos en 61 países durante cinco años. Incluye un ‘Competitor Leaderboard’ y un análisis de las oportunidades actuales y futuras del mercado.


