JD.com cerró el primer trimestre del año con una caída interanual del 53,2% en su beneficio neto, que se situó en 5.100 millones de yuanes (unos 690 millones de euros), en un contexto marcado por la intensa competencia en el comercio electrónico y el negocio de entrega de alimentos en China.
Pese al descenso, la compañía logró volver a beneficios después de registrar pérdidas en el trimestre anterior. Bajo criterios contables no GAAP —que excluyen partidas extraordinarias y costes no monetarios—, el beneficio neto ajustado alcanzó los 7.400 millones de yuanes, frente a unos 11.800 millones de euros del año anterior.
Los ingresos netos aumentaron un 4,9% interanual, hasta aproximadamente 41.000 millones de euros, acelerando respecto al crecimiento del 1,5% del trimestre previo.
Presión competitiva y menor demanda
Los resultados reflejan el impacto de la guerra de precios que continúa afectando tanto al ecommerce como al mercado chino de reparto bajo demanda. El entorno competitivo ha coincidido además con una moderación del consumo tras la reducción de parte de los programas de subsidios impulsados previamente por el Gobierno de China.
La compañía, con sede en Pekín, ya había registrado su primera pérdida trimestral en el cuarto trimestre del año pasado, en un escenario de presión creciente sobre márgenes e ingresos en todo el sector.
En marzo, JD.com respondió reforzando su estrategia comercial con el lanzamiento de un nuevo programa de apoyo para comerciantes dotado con una inversión de 35.000 millones de yuanes (unos 4.500 millones de euros). La iniciativa incluye subvenciones y herramientas basadas en inteligencia artificial destinadas a atraer y retener vendedores dentro de la plataforma.
“Nuestra base de usuarios y la frecuencia de compra continuaron creciendo de forma robusta, con clientes activos anuales alcanzando un nuevo récord”, afirmó Sandy Xu Ran, CEO de JD.com, durante la presentación de resultados.
Mejora operativa en delivery y rechazo a la “competencia involucionaria”
Durante la conferencia con analistas, la compañía insistió en su intención de evitar la denominada “competencia involucionaria” dentro del sector de entrega de comida, una expresión utilizada en China para describir dinámicas de competencia extrema que erosionan márgenes sin generar crecimiento sostenible.
Según Xu, el negocio de reparto de alimentos continúa mejorando su eficiencia operativa y diversificando sus fuentes de ingresos, lo que ha permitido una mejora “material” en la rentabilidad unitaria del servicio.
Los analistas ya anticipaban una reducción de pérdidas en esta división gracias al aumento de eficiencia operativa, según una nota publicada recientemente por Citic Securities.
Presión regulatoria y debilidad en electrónica
El trimestre también estuvo marcado por una mayor presión regulatoria sobre el sector. En abril, las autoridades chinas sancionaron a siete plataformas de ecommerce y delivery —incluida JD.com— con multas superiores a 3.600 millones de yuanes (unos 460 millones de euros) por fallos en la verificación de licencias alimentarias y por permitir operaciones de servicios de catering no verificados.
A ello se suman dificultades en una de las categorías históricamente más relevantes para la compañía: electrónica y electrodomésticos. JD.com reconoció que el aumento global de los costes de memoria ha provocado subidas de precios en distintas categorías tecnológicas, generando presión adicional sobre la demanda.
Con un entorno competitivo todavía tensionado y una creciente presión regulatoria sobre el ecommerce y el delivery en China, JD.com afronta el reto de sostener el crecimiento mientras intenta mejorar la rentabilidad de sus operaciones y reforzar la fidelidad de comerciantes y consumidores dentro de su ecosistema digital.


