La empresa madrileña We Are Knitters, especializada en la comercialización de kits de tricotaje, ha comenzado su proceso de liquidación tras el concurso de acreedores que presentó en mayo pasado, a raíz del acumulamiento de pérdidas por 1,65 millones de euros.
El año pasado, la empresa intentó cambiar su situación a través de una última ampliación de capital, pero el empeoramiento financiero obligó a pedir el concurso finalmente. La empresa, además de la solicitud, hizo una propuesta para vender su unidad productiva a Caracas Lab, que es una compañía tecnológica. La transacción se concretó en el mes de junio.
La operación abarcaba, además de la subrogación de 11 de los 14 trabajadores que componían el personal, un pago en metálico y la asunción de pasivos laborales y obligaciones con proveedores por un monto total de un millón de euros.
Con esta operación, la participación de los fundadores Pepita Marín y Alberto Bravo se vio disminuida porque cada uno tenía alrededor del 43% del capital de la empresa.
We Are Knitters, establecida en 2011, se hizo famosa por sus kits de lana 100% peruana y logró funcionar en más de quince países. En 2020, la compañía tuvo su mejor periodo durante la pandemia, con ganancias de 1,61 millones de euros y una facturación de 14,9 millones de euros. Un año después, estableció una sucursal en EE.UU. y expandió su presencia a nivel internacional.
Los fondos Bewater Funds y Cabiedes & Partners también estaban presentes en su accionariado.


