Google vuelve a demostrar que su dominio en el mundo digital sigue intacto. A pesar de la histórica multa de casi 3.000 millones de dólares impuesta por la Comisión Europea y de las dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial en su modelo publicitario, el gigante tecnológico cerró el tercer trimestre de 2025 con unos resultados que superaron todas las previsiones.
La matriz de la compañía, Alphabet, registró entre julio y septiembre un beneficio neto de 34.980 millones de dólares, un 33% más que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales también crecieron con fuerza, alcanzando los 102.350 millones, lo que supone un aumento interanual del 16% y marca la primera vez que el grupo supera la simbólica barrera de los 100.000 millones de dólares en un trimestre.
El negocio publicitario, pilar fundamental de Alphabet, continúa siendo su mayor fuente de ingresos. La división que engloba a Google Ads y YouTube experimentó un avance del 12,6%, hasta los 56.570 millones de dólares, consolidando su posición en un sector donde la competencia y la regulación son cada vez más intensas.
En los últimos meses, algunos analistas habían advertido que la integración de la inteligencia artificial en el buscador —particularmente a través del nuevo Modo IA, disponible ya en España— podría reducir el número de clics en los anuncios tradicionales, amenazando así el modelo que sostiene el negocio publicitario de la empresa. Sin embargo, los datos del trimestre no reflejan todavía ningún efecto negativo en este sentido.
Sundar Pichai, consejero delegado de Alphabet, destacó que la inteligencia artificial ha sido una de las principales impulsoras de este rendimiento. “La IA está generando un impulso significativo en toda nuestra compañía. Estamos desplegando innovaciones a un ritmo sin precedentes, desde AI Overviews hasta el nuevo Modo IA en el buscador”, señaló el directivo tras la publicación de los resultados.
El mercado recibió las cifras con entusiasmo: las acciones de Alphabet subieron un 5% tras el anuncio. Con este resultado, Google reafirma su fortaleza en un entorno cada vez más desafiante, demostrando que ni las multas millonarias ni la disrupción tecnológica logran frenar su crecimiento.


