General Óptica ha presentado Iris, su asistente virtual basado en inteligencia artificial (IA), como parte de su estrategia de digitalización de la experiencia de cliente. El chatbot, accesible desde las webs de la compañía en España y Portugal, está entrenado con contenido propio elaborado y validado por profesionales ópticos y audioprotesistas de la cadena, lo que lo diferencia de soluciones genéricas del mercado.
Iris permite a los usuarios resolver consultas de salud visual, gestionar citas, consultar pedidos y obtener información sobre tiendas de forma inmediata, sin necesidad de intervención humana. Además, el asistente incorpora una función de recomendación personalizada de gafas a través de conversaciones guiadas, adaptando las sugerencias a las necesidades de cada cliente.
«Con Iris estamos mejorando de forma directa la experiencia del cliente y ofreciendo respuestas inmediatas en cualquier momento. La inteligencia artificial nos permite resolver de forma ágil una gran parte de las consultas, sin renunciar al rigor del asesoramiento experto que caracteriza a General Óptica.» afirma Óscar Marcén, director de Sistemas y Tecnologías de General Óptica.
Una IA de conocimiento propio
A diferencia de otros chatbots comerciales, Iris no recurre a bases de conocimiento externas. Su motor de respuestas se apoya exclusivamente en contenidos desarrollados internamente por la compañía y revisados por especialistas, lo que garantiza coherencia con el asesoramiento que ofrecen los centros físicos de la marca. Esta arquitectura también permite al asistente ir más allá de la resolución de dudas transaccionales, acercándose a lo que la empresa describe como «asesoramiento experto en entorno digital».
El asistente está integrado con los sistemas digitales de General Óptica, lo que asegura que la información sobre servicios, stock o disponibilidad de citas esté siempre actualizada y sea consistente con el resto de canales online de la marca.
Accesibilidad y evolución continua
Iris ha sido diseñado con un enfoque inclusivo: admite interacción tanto por texto como por voz y soporta más de 40 idiomas. La compañía señala que el asistente se encuentra en evolución continua, con el objetivo de acompañar al usuario a lo largo de todo el proceso de compra, desde la primera consulta hasta la decisión final.
La tasa de satisfacción del 92,5% registrada entre los usuarios que interactúan con Iris se sitúa por encima de los estándares habituales en asistentes virtuales aplicados al sector retail, según la propia compañía.


