De un quiosco con más de 40 años de historia en Badajoz a gestionar cientos de pedidos diarios y explorar la expansión internacional a través de marketplaces. Así ha sido la evolución de Kremtik, un negocio que supo adaptarse al cambio de hábitos de consumo, cerrar su tienda física y apostar por el canal digital en pleno auge del ecommerce. La pandemia aceleró definitivamente su transformación y, hoy, plataformas como Temu se han convertido en palancas clave para su crecimiento fuera de España. En esta entrevista, su fundador, Cristian García, explica cómo han pasado de un modelo local a una estrategia omnicanal centrada en marketplaces, qué papel juega la cercanía con el cliente en su diferenciación y por qué ven en el social commerce y en la internacionalización la gran oportunidad para llevar las chuches españolas a toda Europa.
Ecommerce News (EcN): Kremtik nace de un quiosco con 40 años de historia en Badajoz, ¿qué os llevó a haceros cargo del negocio en 2018 y qué visión teníais entonces para el proyecto?
Cristian García (CG): Cuando asumimos el mando del negocio tras su traspaso, no podíamos imaginar la magnitud que alcanzaría el proyecto ni los niveles de facturación actuales, que hoy calificamos como una auténtica locura en comparación con los inicios.
En aquel momento, la realidad del kiosco físico era complicada; el negocio tradicional caía en picado debido a un cambio profundo en los hábitos de consumo. La compra online, que en 2018 se consideraba el futuro, ya es una realidad consolidada: los clientes demandan la comodidad de recibir los productos en casa, a ser posible, al día siguiente.
Nuestra visión inicial no contemplaba este modelo de éxito digital de forma predefinida. El proyecto fue, en esencia, un ejercicio de adaptación pura, similar a la selección natural de las teorías de Darwin. Al observar que la facturación online superaba con creces a la del establecimiento físico, tomamos la decisión estratégica de cerrar el kiosco para centrarnos exclusivamente en la venta digital. Simplemente nos adaptamos a lo que el cliente final demandaba, evolucionando hacia un escenario que nunca habríamos podido prever cuando empezamos.
EcN: La pandemia aceleró vuestra transformación digital. ¿Cómo fue ese proceso de pasar de un negocio físico a uno completamente online? ¿Cuáles fueron los mayores desafíos?
CG: La pandemia fue, sin duda, el gran punto de inflexión que cambió la mentalidad del consumidor, obligando a la gente a adaptarse por completo a la dinámica de comprar por internet. Aunque se trató de un suceso trágico a nivel mundial, para los negocios significó un hito muy significativo en las ventas online, logrando que el público se volcara a este canal prácticamente al cien por cien.
En cuanto al proceso de transición del modelo físico al digital, lo cierto es que no supuso un problema complicado ni un desafío traumático porque ya contaba con la experiencia de haber trabajado anteriormente en proyectos similares de venta online. Ese bagaje previo me permitió asumir el reto con seguridad, especialmente en un momento donde la diferencia de facturación entre el punto físico y la tienda online era ya tan evidente que la decisión de adaptar todo el negocio al entorno digital se tomó de forma natural por una cuestión de rentabilidad. Gracias a esa experiencia acumulada, llevamos ya más de cinco años centrados exclusivamente en este modelo de negocio.
EcN: ¿Cómo habéis conseguido diferenciaros de otras webs de venta de snack y golosinas online? ¿Cuál es vuestro valor añadido?
CG: Considero que nuestro valor añadido no reside únicamente en intentar competir en precio o en ofrecer rapidez en el servicio, factores en los que, por supuesto, intentamos ser lo más competentes posible. Nuestra verdadera diferenciación es que somos una tienda muy cercana con una atención al cliente totalmente personalizada. De hecho, soy yo personalmente quien se encarga de contactar con los clientes con un tono amigable, alejándome del estándar profesional frío para ofrecer un trato de persona a persona.
Esta cercanía es lo que realmente nos permite fidelizar y contar con clientes que nos acompañan desde hace años; de hecho, con muchos de ellos nos comunicamos a través de WhatsApp, lo cual refuerza esa relación directa. Aunque gestionemos cientos de pedidos al día, mi prioridad es atender personalmente a quien se ponga en contacto con nosotros, ya que creo que una atención directa y sin automatismos es nuestro principal punto de diferencia. En definitiva, aunque el precio y la rapidez cuentan, lo que nos define y resume nuestro valor es la cercanía.
EcN: ¿Cómo es vuestro cliente?
CG: Nuestro perfil de cliente es principalmente adulto, situándose el rango de nuestro público más fiel y recurrente entre los 30 y los 40 años. Este cliente suele comprar bien para sus hijos, o bien motivado por la nostalgia, ya que nuestro catálogo de chucherías y chocolates evoca directamente a la infancia. Al ofrecer productos exclusivos que ya no se encuentran fácilmente en los puntos de venta físicos tradicionales, o en los que otras tiendas ya no confían, el canal online nos permite poner estas referencias al alcance de todo el mundo.
No obstante, también contamos con un sector de gente joven que apuesta por productos diferentes y más «complicados», como chuches muy ácidas o propuestas divertidas para probar y crear vídeos virales en diversas plataformas sociales.
EcN: La expansión internacional era «una aspiración durante años». ¿Qué obstáculos específicos os lo impedían antes de uniros a Temu?
CG: Antes de incorporarnos a Temu, la expansión internacional se vio frenada principalmente por el desconocimiento, tanto por nuestra parte como por el entorno de asesoramiento en el que nos movíamos. En gran medida, el obstáculo fue la falta de asesorías en España realmente especializadas en la venta online; la mayoría se dedican a negocios físicos y a gestiones más sencillas, quedándose anticuadas en lo que respecta a la fiscalidad necesaria para vender en otros países.
Personalmente, me considero un vendedor nato y no poseo conocimientos técnicos en temas fiscales, por lo que depender de un buen asesoramiento es fundamental. Tuve malas experiencias intentando gestionar la venta fuera de España de forma legal, lo que me echó para atrás durante un tiempo. Sin embargo, ahora que estoy trabajando con Temu y cuento con una nueva asesoría que me transmite mayor seguridad, la idea es retomar ese crecimiento internacional. Estamos convencidos del potencial de crecimiento internacional que Temu ofrece a nuestro negocio, ya que España es uno de los principales referentes en el sector de las chuches tanto a nivel europeo como mundial.
EcN: Ya habéis superado los 200 pedidos en Portugal. ¿Qué diferencias habéis notado entre el cliente español y el portugués en cuanto a preferencias o comportamiento de compra?
CG: El mercado de Portugal nos ha sorprendido de manera muy positiva, especialmente por el gran interés que muestran hacia los productos procedentes de España. He notado que el consumidor portugués de Temu es bastante atrevido y siente mucha curiosidad por probar novedades que aún no han llegado a su país.
En cuanto al comportamiento de compra, los usuarios de Temu en Portugal destacan por ser muy pacientes y comprensivos ante cualquier eventualidad o incidencia que pueda surgir, valoran mucho la resolución razonada y el entendimiento mutuo. Como vendedor, descubrir esta actitud ha sido una gran experiencia y espero encontrar una receptividad similar a medida que sigamos abriendo camino en otros países.
EcN: Mencionáis que estáis estudiando expandiros a Italia y Francia. ¿Qué factores tendréis en cuenta para dar ese salto? ¿Hay alguna preparación especial necesaria?
CG: Para dar el salto a mercados como Italia y Francia, el factor fundamental es garantizar la seguridad en materia fiscal y el cumplimiento de las normativas de impuestos internacionales. Una vez resuelta la parte administrativa y revisando los costes y tarifas para adaptarnos a cada uno de los mercados, la preparación técnica resulta sencilla gracias a la plataforma de Temu, que facilita enormemente la coordinación del catálogo y el uso de sus aplicaciones.
EcN: ¿Por qué elegisteis Temu frente a otras plataformas de marketplace? ¿Qué os atrajo específicamente?
CG: Aunque me tomó un tiempo decidirme a probar Temu, cuando finalmente su equipo me explicó de manera detallada su metodología de trabajo, me convenció la seriedad que proyectan y el hecho de que, en la mayoría de las ocasiones, defienden y respaldan bastante bien la posición del vendedor.
Además, la plataforma ofrece incentivos muy interesantes, como ayudas específicas en publicidad, y pone a nuestra disposición a account managers que demuestran una gran profesionalidad durante todo el proceso de acompañamiento. En definitiva, la combinación de este soporte humano y las herramientas de crecimiento que ofrecen me hace estar muy satisfecho con la decisión.
EcN: ¿Cómo gestionáis la operativa entre vuestra propia tienda online (si la mantenéis) y Temu? ¿Trabajáis con otros marketplaces?
CG: Actualmente mantenemos nuestra propia tienda online, aunque su peso en el negocio es secundario si se compara con el volumen que generan los canales externos, ya que representa aproximadamente un 20 % de la facturación respecto a los marketplaces. Operamos prácticamente en todas las plataformas disponibles, y aunque cada plataforma tiene un funcionamiento muy diferente, consideramos que TikTok y Temu están muy por encima del resto en términos de potencial. Por este motivo, son los canales en los que estamos más enfocados y a los que les vemos un mayor recorrido de futuro para nuestra operativa.
EcN: «Queremos llevar los dulces españoles al mundo». ¿Cuál es vuestra visión para Kremtik a medio y largo plazo? ¿Dónde os veis en 3-5 años?
CG: A medio y largo plazo, nuestra visión es consolidarnos para atender a todo el público en Europa, ya que consideramos que nuestros productos son muy fáciles de distribuir por todo el continente aprovechando la gran oportunidad de crecimiento que ofrecen los marketplaces. En un horizonte de tres a cinco años, esperamos ser una marca realmente conocida a nivel europeo; estamos convencidos de que llevaremos los dulces de España por toda Europa, que es nuestro objetivo principal en esta etapa.
Aunque contamos con clientes profesionales, nuestra estrategia se centra en el consumidor final, ya que es el perfil que nos ofrece un mayor rendimiento y donde nos resulta más sencillo lograr una fidelización real, a diferencia del sector profesional, donde la competencia es mucho más agresiva. Mirando aún más lejos, me gustaría trabajar en exportaciones y proyectos de mayor envergadura a nivel global, pero siempre avanzando paso a paso. En solo cinco años hemos recorrido un camino increíble, cerrando el 2025 con una facturación de 1,2 millones de euros, y con ese margen de mejora por delante, estoy decidido a seguir superándome para alcanzar metas aún más altas.



