La batalla legal de Amazon en el estado de California suma un nuevo capítulo. La fiscalía general ha hecho público un documento judicial en el que acusa a la compañía de aprovechar su posición dominante en el mercado para presionar a grandes minoristas y proveedores, entre ellos Walmart, Target, Levi Strauss & Co. o The Home Depot. El objetivo de las presiones era hacer que elevaran los precios en sus propios sitios web cuando estos eran inferiores a los ofrecidos en Amazon.
Según el expediente, la compañía habría pedido a sus socios comerciales que «corrigieran», «aumentaran» o revisaran esos precios más bajos, con la amenaza implícita o explícita de aplicar sanciones: desde limitar la visibilidad de sus productos en la plataforma hasta retirar sus promociones o incluso sus listados.
Los casos concretos
El documento judicial cita varios ejemplos que ilustran el mecanismo de presión. Entre ellos destacan supuestos intercambios entre Amazon y Levi Strauss en torno a pantalones caqui, así como conversaciones similares con Walmart. También se mencionan Home Depot y el laboratorio farmacéutico Allergan como empresas que habrían recibido este tipo de presión para ajustar precios al alza en sus canales propios.
El patrón descrito en la denuncia es siempre el mismo: Amazon detecta que un producto se vende más barato en otro canal y contacta al proveedor o minorista para que «solucione» la diferencia, normalmente elevando el precio externo, no bajando el suyo.
Qué solicita el fiscal en California
El fiscal general Rob Bonta solicita al tribunal una orden judicial que obligue a Amazon a detener de inmediato estas prácticas, sin esperar al juicio. Su argumento es que el mecanismo descrito no solo distorsiona la competencia entre plataformas, sino que eleva artificialmente los precios que pagan los consumidores en el conjunto del mercado, incluidos sitios que en principio no tienen ninguna relación con Amazon.
“Las pruebas que hemos descubierto son clarísimas: Amazon está trabajando para que la vida sea aún más inaccesible para los consumidores. La empresa está manipulando precios y confabulándose con proveedores y otros minoristas para aumentar los costos para los estadounidenses más allá de lo que exige el mercado, más allá de lo que es justo”, declaró el Fiscal General Bonta. “En medio de una crisis de asequibilidad, Amazon está obteniendo ganancias ilegales asegurándose de que los consumidores no tengan a dónde acudir para encontrar precios más bajos. Nos veremos en los tribunales”.
Amazon ha rechazado las acusaciones de forma tajante. La compañía sostiene que el caso de California carece de base sólida y que la publicación de este documento es un intento del estado de desviar la atención de las debilidades de su demanda, más que una prueba de conducta anticompetitiva.
Contexto: una batalla que arrancó en 2022
La demanda original de California contra Amazon se presentó hace tres años, en 2022, por presuntas prácticas anticompetitivas en su marketplace. La información difundida ahora no es una nueva denuncia, sino documentación interna del litigio en curso que acaba de desclasificarse.
El juicio está previsto para el próximo año, aunque California intenta conseguir antes una orden cautelar que paralice las prácticas denunciadas mientras se resuelve el caso. La demanda se enmarca en una oleada de acciones antimonopolio contra las grandes plataformas tecnológicas tanto en Estados Unidos como en Europa, donde reguladores y fiscales cuestionan cada vez con más intensidad el poder de Amazon sobre el ecosistema de vendedores que dependen de ella.



