Apple ha marcado un antes y un después en su ecosistema de software con la presentación de una profunda renovación en sus sistemas operativos durante la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC 2025) celebrada este lunes. La compañía de la manzana mordida no solo ha unificado el diseño de todo su software bajo una estética inspirada en las Vision Pro, sino que también ha dado un salto significativo en su estrategia de inteligencia artificial, abriendo sus modelos a la comunidad de desarrolladores.
La principal novedad, y quizás la más llamativa, es el cambio en la nomenclatura y el diseño de sus sistemas operativos. A partir del próximo septiembre, el actual iOS 18 dejará paso a iOS 26, sumando un año al de su lanzamiento. Esta nueva convención se aplicará también a iPadOS 26, TvOS 26, WatchOS 26 y VisionOS 26, unificando así la nomenclatura de todo el software de la compañía (salvo macOS, que mantiene su tradicional denominación).
Este cambio responde a un ambicioso intento de Apple por aunar el diseño de su software, inspirándose directamente en la estética de sus gafas de realidad aumentada, las Vision Pro. Para ello, la compañía anunció «Liquid Glass», una nueva estética que será la nota predominante en todos sus sistemas operativos, caracterizada por el uso de transparencias.
Según la propia Apple, este nuevo diseño «refleja y refracta los elementos que lo rodean y se transforma dinámicamente para dar más protagonismo a los contenidos y aportar aún mayor dinamismo en los controles, la navegación, los iconos de las apps, los widgets y más«. Es la primera vez que Apple aplica un diseño tan unificado a todas sus plataformas, un paso clave para la coherencia de su ecosistema.
IA abierta y accesible
Más allá del rediseño, las novedades en inteligencia artificial eran uno de los puntos más esperados de la conferencia, especialmente después del anuncio de Apple Intelligence en 2024 y los retrasos percibidos en su implementación. En esta WWDC, los de Cupertino han anunciado el entorno «Foundation Models», una iniciativa que permitirá a los desarrolladores utilizar Apple Intelligence en sus equipos sin conexión, mediante una inferencia de IA sin coste.
Este movimiento estratégico representa un cambio significativo, ya que Apple permitirá por primera vez que millones de desarrolladores de aplicaciones accedan a sus modelos de inteligencia artificial, buscando así ganar terreno frente a sus competidores. Gracias a Foundation Models, una aplicación educativa, por ejemplo, podría generar un test a partir de las notas de un usuario sin necesidad de una API en la nube, o una app de actividades al aire libre podría añadir funcionalidades de búsqueda en lenguaje natural disponibles incluso sin conexión a internet.
Para los usuarios finales, la compañía también anunció funciones de traducción en vivo en llamadas telefónicas, mensajes y FaceTime, así como novedades en la búsqueda visual mediante IA y mejoras en las imágenes creadas por Apple Intelligence.
El futuro de Siri sigue siendo una incógnita
Sin embargo, no todas las noticias fueron positivas. Durante la presentación, la ausencia de menciones al asistente de voz Siri fue notable. Según The Wall Street Journal, Craig Federighi, vicepresidente sénior de ingeniería de software de Apple, aseguró que una versión mejorada del asistente aún no estaba disponible porque Apple necesita «más tiempo para cumplir con nuestros altos estándares de calidad«.
Las reacciones de los inversores no se hicieron esperar. Al cierre de sesión, las acciones de la compañía caían un 1,2%. El retraso en el lanzamiento de algunas de sus novedades de IA y los problemas específicos con herramientas clave como Siri, sitúan a Apple bajo presión en un mercado donde la competencia avanza a pasos agigantados en el ámbito de la inteligencia artificial. La unificación del diseño y la apertura de su IA a desarrolladores son, sin duda, pasos importantes, pero el camino para recuperar el liderazgo en ciertos aspectos de la IA parece todavía largo.


