Amazon ha encarecido varios de sus dispositivos de electrónica de consumo hasta un 60% debido al fuerte aumento del coste de los componentes de memoria y almacenamiento. La subida afecta a productos como Echo, Kindle, Fire TV y Eero y se produce en plena crisis mundial de suministro de memoria impulsada por la demanda de la IA.
La compañía aplicó los nuevos precios durante el pasado fin de semana, sin realizar un anuncio previo. Amazon asegura que había absorbido durante meses parte del incremento de costes antes de trasladarlo finalmente al consumidor.
El Echo Dot se lleva la mayor subida
Uno de los casos más llamativos es el del Echo Dot, cuyo precio en Estados Unidos ha pasado de 49,99 a 79,99 dólares. Al cambio, son aproximadamente 42,7 y 68,3 euros, respectivamente, antes de impuestos.
Esto supone un incremento cercano al 60% y convierte a uno de los dispositivos de entrada más económicos de Amazon en un producto considerablemente más caro.
Otros dispositivos también han registrado aumentos importantes. El Kindle de 16 GB pasa de 109,99 a 149,99 dólares, unos 128 euros, mientras que el Kindle Paperwhite de 16 GB sube de 159,99 a 199,99 dólares, alrededor de 171 euros. En la gama Fire TV, el Stick 4K Max aumenta de 59,99 a 84,99 dólares, unos 73 euros.
La memoria se convierte en un problema para Amazon
Amazon atribuye directamente las subidas a la situación del mercado de componentes.
La compañía ha explicado que la industria de la electrónica de consumo está afrontando incrementos significativos en los costes de memoria y almacenamiento, después de haber asumido estas subidas durante un periodo de tiempo.
El origen está relacionado en buena medida con el enorme consumo de memoria necesario para desarrollar y operar sistemas de inteligencia artificial.
Los grandes centros de datos están absorbiendo cantidades cada vez mayores de memoria de alto rendimiento, reduciendo la disponibilidad para otros sectores y presionando al alza los precios de componentes utilizados también en dispositivos de consumo.
Una crisis que afecta a toda la industria
Amazon no es la única compañía que está trasladando el aumento de costes a los consumidores.
La presión sobre la memoria ya está afectando a fabricantes de smartphones, ordenadores, consolas y otros dispositivos tecnológicos. Incluso Nvidia ha comunicado a grandes clientes que determinados sistemas de servidores de inteligencia artificial podrían experimentar incrementos superiores al 15% debido, entre otros factores, al encarecimiento de la memoria.
La diferencia es que Amazon ha optado por aplicar las subidas directamente sobre una gama muy amplia de productos de consumo.
No todos los dispositivos suben igual
El incremento no afecta de la misma manera a todo el catálogo.
Los productos de entrada son algunos de los más afectados. Además del Echo Dot, el Fire TV Stick 4K Max aumenta alrededor de un 42%, mientras que el Kindle de 16 GB sube cerca de un 36%.
Otros productos registran aumentos más moderados y algunos dispositivos, como determinados productos de Ring, no han sufrido cambios de precio.
Esto sugiere que Amazon está intentando repartir el impacto del encarecimiento de los componentes en función del margen y de la estructura de costes de cada producto.
Amazon promete promociones
A pesar de las subidas, Amazon asegura que seguirá ofreciendo promociones puntuales durante el próximo año.
La estrategia puede permitir a la compañía mantener precios promocionales competitivos en momentos clave, aunque el precio de referencia de sus dispositivos sea ahora superior.
El movimiento también puede cambiar la percepción de productos como Echo o Fire TV, que durante años se han caracterizado por precios relativamente bajos y fuertes descuentos.
La IA también encarece la tecnología de consumo
La subida de Amazon muestra cómo el impacto económico de la inteligencia artificial está empezando a extenderse mucho más allá de los centros de datos.
La explosión de la demanda de infraestructura para IA está presionando el mercado de memoria y almacenamiento y, en consecuencia, aumentando los costes de fabricación de dispositivos destinados al consumidor final.
Según las previsiones recogidas por TechCrunch, la escasez de memoria podría prolongarse durante 2027, con una posible estabilización de los precios a partir de 2028.
Para los consumidores, esto significa que la tendencia tradicional de que los dispositivos electrónicos sean cada vez más baratos podría quedar temporalmente en pausa.
Amazon ha conseguido durante años utilizar sus dispositivos como una puerta de entrada a servicios como Alexa y su ecosistema digital. Ahora, el encarecimiento de la memoria obliga a la compañía a replantear cuánto está dispuesta a asumir por cada dispositivo vendido.


