La empresa detrás de Claude ha presentado la documentación para cotizar en el Nasdaq bajo el símbolo ANT. Sus ingresos alcanzaron los 11.560 millones de dólares, lo que serían unos 10.400 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, un 1.368% más que un año antes, aunque mantiene importantes compromisos de inversión en infraestructura.
Anthropic ha dado un paso decisivo hacia su salida a bolsa en Estados Unidos al presentar la documentación para comenzar a cotizar en el Nasdaq Global Select Market. La compañía, desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, prevé negociar sus acciones de clase A bajo el símbolo bursátil ANT, en una operación que podría convertirse en una de las mayores ofertas públicas de venta (OPV) de la historia.
El registro presentado el 26 de octubre recoge un crecimiento acelerado de la actividad de la empresa. Anthropic obtuvo unos ingresos de 11.560 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, frente a los 787 millones del mismo periodo de 2025, lo que supone un incremento interanual del 1.368%.
La salida a bolsa estará liderada por Goldman Sachs y Morgan Stanley. Por ahora, la compañía no ha comunicado el número de acciones que ofrecerá ni el rango de precios de la operación, por lo que su valoración definitiva y el capital que podría captar siguen sin estar confirmados.
Una OPV que podría alcanzar los 2 billones de dólares
Las estimaciones publicadas por distintos medios sitúan la posible valoración de Anthropic entre 1,5 y 2 billones de dólares, con una captación potencial de hasta 100.000 millones. Son cifras preliminares, no condiciones definitivas de la oferta. De materializarse, la operación situaría a la compañía entre las mayores empresas tecnológicas cotizadas por valoración.
El movimiento también adelantaría la llegada de Anthropic a los mercados públicos frente a su rival OpenAI, que prepara su propia estrategia financiera. Ambas compañías compiten por el mercado de la IA generativa, especialmente en servicios empresariales, desarrollo de software y herramientas de productividad.
La operación permitiría a Anthropic ampliar sus fuentes de financiación y disponer de más recursos para desarrollar modelos, aumentar su capacidad de computación y explorar adquisiciones. Al mismo tiempo, sometería por primera vez sus resultados y riesgos a un escrutinio continuado por parte de los inversores del mercado público.
El crecimiento de los ingresos no elimina los riesgos financieros
La documentación refleja avances en la relación entre los ingresos y los costes de infraestructura. Aunque los gastos de computación crecieron un 300%, su peso sobre los ingresos descendió desde el 251% en el primer trimestre de 2025 hasta el 48% en el segundo trimestre de 2026. Durante este último periodo, Anthropic registró además 974 millones de dólares de beneficio operativo.
Ese resultado trimestral no significa que la compañía haya alcanzado una rentabilidad sostenida. Según la información financiera recogida por Associated Press, Anthropic registró pérdidas netas de 80.700 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, una cifra que incluye un ajuste contable extraordinario de 72.400 millones relacionado con acuerdos de financiación.
La diferencia entre el resultado operativo de un trimestre y las pérdidas netas del semestre pone de manifiesto la complejidad de las cuentas de las empresas de inteligencia artificial, donde los costes de financiación, las inversiones y determinados ajustes contables pueden tener un impacto considerable.
Google y Amazon concentran buena parte de sus compromisos de computación
Uno de los aspectos más relevantes del expediente es el volumen de recursos que Anthropic deberá destinar a sostener su infraestructura tecnológica. La compañía se ha comprometido a pagar al menos 114.500 millones de dólares a Google hasta 2033 y 110.000 millones a Amazon hasta 2036 por capacidad de computación, con independencia del uso efectivo de esa capacidad.
Anthropic también prevé gastar entre 125.000 y 150.000 millones de dólares adicionales en capacidad de procesamiento TPU de Google entre 2028 y 2031. Estas cifras reflejan la magnitud de la infraestructura necesaria para entrenar y operar modelos avanzados de IA y la dependencia de proveedores externos de computación.
La relación con ambas compañías va más allá del suministro tecnológico: Google y Amazon también participaron en la ronda de financiación Serie H de Anthropic, con inversiones de 10.000 y 5.000 millones de dólares, respectivamente. El documento contempla además la posibilidad de captar financiación adicional de estos socios mediante instrumentos convertibles o acciones sin derecho a voto.
Los fundadores conservarán el control de voto
La estructura accionarial prevista permitirá a los siete cofundadores mantener el control de la mayoría de las decisiones de los accionistas mediante una acción especial de clase F. Esta concentrará el 50,1% de los derechos de voto en la mayoría de las decisiones, aunque no tenga derechos económicos propios.
La documentación también señala la concentración de ingresos en un grupo reducido de clientes: los cinco mayores representaron aproximadamente el 25% de los ingresos durante los nueve primeros meses de 2026, aunque ninguno aportó por sí solo más del 10%. Esta dependencia constituye un factor de riesgo si alguno de esos clientes reduce su gasto o cambia de proveedor.
El expediente dedica asimismo una parte importante a los riesgos asociados a la seguridad de la IA, las cuestiones regulatorias y la relación de Anthropic con el Gobierno estadounidense. La compañía ha mantenido disputas legales por las restricciones federales al uso de su tecnología, después de defender que sus sistemas no deben utilizarse para vigilancia masiva doméstica ni para armas totalmente autónomas.
La documentación acerca a Anthropic al mercado bursátil, pero aún quedan por conocer las condiciones económicas definitivas de la oferta. Para los inversores, el atractivo de su crecimiento tendrá que valorarse junto a sus compromisos de infraestructura, la concentración de clientes y los riesgos inherentes al desarrollo comercial de modelos avanzados de inteligencia artificial.





