Un usuario español de viaje por Lisboa u Oslo todavía no puede pagar con Bizum como lo hace en casa. Esa frontera empieza a desaparecer con la European Network for Payments, la entidad que Bizum, Bancomat, EPI Company (Wero), SIBS-MB WAY y Vipps MobilePay han constituido con sede en Madrid. El proyecto conectará soluciones de pago que ya suman unos 130 millones de usuarios en 13 países.
Una capa común para los pagos de cuenta a cuenta
La nueva entidad no sustituye a ninguna de las marcas. Su función es gestionar el centro de interoperabilidad que los cinco socios pactaron en el memorando firmado en febrero de 2026, una capa técnica y operativa basada en normas europeas y en los pagos inmediatos de cuenta a cuenta. Cada solución conserva su aplicación, su marca y su experiencia de usuario.
El despliegue será gradual. Según los socios, la primera fase se centrará en los pagos transfronterizos entre particulares, y el comercio electrónico y los terminales de punto de venta llegarán en fases posteriores. No hay todavía un calendario público para cada una.
El contexto ayuda. El Reglamento europeo de pagos inmediatos obliga desde octubre de 2025 a los proveedores de la zona euro a enviar transferencias instantáneas al mismo precio que las ordinarias, de modo que la infraestructura sobre la que se apoyan estas soluciones ya es común en buena parte de Europa.
El sector que no cruza fronteras: el juego online regulado
Hay actividades en las que un pago europeo no cambia las reglas, porque la frontera no la pone el método de pago sino la licencia. El juego online es el ejemplo más claro. En España, la Ley 13/2011 reserva esta actividad a operadores autorizados por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), que deben operar bajo un dominio .es y aceptar solo a jugadores que cumplan los controles de identidad.
Por eso, quien utiliza Bizum en una web de juego solo puede hacerlo con operadores que tengan licencia de la DGOJ y, además, en un único sentido: en ese entorno el método solo sirve para depositar, mientras que las ganancias regresan por transferencia bancaria u otros medios. La interoperabilidad europea no altera ninguna de esas dos condiciones.
Que un usuario portugués pueda pagar algún día con MB WAY en una tienda española no significa que pueda hacerlo en una web de juego española, ni que un operador con licencia en otro país pueda captar clientes en España a través de la nueva red. Cada mercado mantiene su propio regulador y su propio registro de operadores.
Tarjetas y transferencias siguen marcando el ritmo
En el juego online regulado, los métodos de pago cumplen una función que va más allá de la comodidad. Sirven para verificar que quien deposita es el titular de la cuenta y para aplicar los límites de depósito que exige la normativa. Las tarjetas bancarias concentran cerca de tres de cada cuatro depósitos, según las cifras de la propia DGOJ, y quien deposita con Bizum suele cobrar por transferencia.
Bizum ocupa un lugar propio en ese reparto porque ya forma parte de la rutina financiera de los españoles. Como recordaba el servicio en su décimo aniversario, cuenta con 32,5 millones de usuarios y más de 3,5 millones de operaciones diarias, una base que explica su presencia en cualquier sector con clientes en España, también en este.
Qué tendría que cambiar
La barrera no es técnica. Si mañana Bizum pudiera procesar pagos de un usuario noruego, el obstáculo seguiría siendo el mismo: el juego online en Europa no tiene un marco común y cada Estado decide quién puede ofrecerlo, con qué controles y con qué herramientas de juego responsable. El anuncio de la nueva red no menciona el juego entre sus casos de uso.
Lo previsible, por tanto, es que el comercio electrónico se beneficie antes y en mayor medida. Para una tienda online española, poder cobrar a clientes de Italia, Portugal o los países nórdicos con el método que ya usan en su país reduce fricción en el checkout y la dependencia de las tarjetas internacionales, que es justo lo que persiguen los socios de la European Network for Payments.
Un proyecto europeo con límites nacionales
La interoperabilidad entre Bizum, Wero, MB WAY, Bancomat y Vipps MobilePay acerca a Europa a una red de pagos propia, aunque no todos los sectores avanzarán al mismo ritmo. En los que dependen de una licencia nacional, como el juego online, el pago seguirá ligado al país del operador y a sus normas, entre ellas las de juego responsable que la DGOJ recoge en su programa Juego Seguro.





