OpenAI podría aplazar su esperada salida a bolsa hasta 2027. La compañía está valorando retrasar su debut en los mercados después de que sus asesores financieros alertaran del impacto que la reciente volatilidad de las acciones tecnológicas podría tener sobre una de las operaciones bursátiles más importantes de la historia del sector de la inteligencia artificial.
La empresa, que recientemente presentó de forma confidencial la documentación inicial para preparar su oferta pública de venta (IPO), aspiraba a alcanzar una valoración cercana al billón de dólares. Sin embargo, las condiciones actuales del mercado están llevando a replantear el calendario previsto.
Mantener la valoración, principal objetivo
Según las informaciones publicadas por distintos medios estadounidenses, los asesores de OpenAI han planteado dos escenarios a la dirección de la compañía: retrasar la salida a bolsa hasta 2027 para intentar mantener una valoración próxima al billón de dólares o acelerar la operación aceptando una valoración inferior.
El consejero delegado, Sam Altman, se inclinaría por esperar antes que reducir las expectativas de valoración, una decisión que permitiría a la empresa continuar desarrollando su negocio como compañía privada durante más tiempo.
Un contexto complicado para las grandes IPO tecnológicas
La posible demora llega en un momento de incertidumbre para las grandes salidas a bolsa del sector tecnológico. En las últimas semanas, varias empresas relacionadas con la inteligencia artificial han protagonizado estrenos bursátiles marcados por una elevada volatilidad, lo que ha incrementado la cautela entre inversores y asesores financieros.
Además de OpenAI, compañías como Anthropic y SpaceX también preparan operaciones de gran tamaño que podrían transformar el mercado de valores y concentrar una parte importante del capital destinado al sector tecnológico.
Una empresa con fuertes ingresos, pero elevados costes
La posible salida a bolsa se produce mientras OpenAI continúa incrementando sus ingresos gracias al crecimiento de ChatGPT y de sus servicios para empresas. No obstante, la compañía sigue afrontando elevados costes derivados del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y de las inversiones en infraestructura informática.
En los últimos meses también han trascendido cifras que reflejan el fuerte ritmo inversor de la empresa, con pérdidas significativas asociadas al desarrollo de nuevos modelos y a la expansión de su capacidad de computación, un factor que los mercados seguirán de cerca cuando finalmente se produzca su debut bursátil.
La salida a bolsa sigue sobre la mesa
Aunque OpenAI estudia modificar el calendario, la compañía no habría descartado la operación. La presentación confidencial de la documentación ante la autoridad bursátil estadounidense sigue siendo un paso previo a una futura oferta pública, aunque la fecha definitiva dependerá de la evolución de los mercados y de las condiciones financieras.
Si finalmente espera hasta 2027, OpenAI buscaría debutar en bolsa en un entorno más favorable y con mayores opciones de alcanzar la valoración que persigue, en una operación que podría convertirse en una de las mayores IPO de la historia del sector tecnológico.


