Spring GDS ha organizado una mesa redonda en el marco del evento Deliver para analizar los principales desafíos de la descarbonización en la logística y la brecha existente entre los objetivos de sostenibilidad y su implementación operativa.
La sesión, moderada por Tatum Bross, ESG expert en Spring GDS, contó con la participación de Charlotte Whittle, Senior Operations Manager en Wild; Inge Tanke, co-owner de la consultora de logística sostenible AllChiefs; y Thijs Boel, Managing Director de Spring GDS Europe.
Durante el debate, los expertos coincidieron en que la transición hacia una logística más sostenible requiere abordar barreras técnicas, económicas y de coordinación entre múltiples actores de la cadena de suministro.
En este sentido, Inge Tanke señaló que, aunque muchas empresas avanzan en la reducción de emisiones en áreas como materias primas o fin de vida del producto, la logística continúa siendo uno de los ámbitos más complejos, especialmente en soluciones como la electrificación o el uso de combustibles alternativos, donde la implicación de múltiples partes incrementa la dificultad de implementación.
Por su parte, Thijs Boel destacó que, si bien ya existen soluciones para el transporte por carretera, el transporte aéreo sigue siendo uno de los principales retos debido a la falta de alternativas tecnológicas plenamente sostenibles. Asimismo, subrayó la importancia de que todos los actores de la cadena asuman un rol activo en la transición, integrando la sostenibilidad como un elemento de valor que puede generar eficiencia operativa y beneficios adicionales más allá del cumplimiento regulatorio.
Desde la perspectiva de marca, Charlotte Whittle apuntó a la dificultad de tomar decisiones logísticas sostenibles cuando la información sobre las prácticas de los operadores no siempre es transparente, y destacó la necesidad de una mayor claridad en la última milla. También puso sobre la mesa la tensión entre sostenibilidad y velocidad de entrega en modelos de negocio circulares.
Uno de los consensos de la mesa fue que la responsabilidad de avanzar hacia una logística más sostenible no recae en un único actor. En este sentido, Inge Tanke defendió que los retailers y marcas deben jugar un papel clave en la selección de proveedores, incorporando criterios de sostenibilidad más allá del coste. Charlotte Whittle, por su parte, destacó la dependencia de las marcas respecto a la experiencia y capacidades de los operadores logísticos.
La sesión también abordó soluciones ya disponibles en el mercado. Inge Tanke puso como ejemplo iniciativas como el modelo Book&Claim para SAF (Sustainable Aviation Fuel), que permite avanzar en la descarbonización de forma más flexible a través de sistemas de contabilización. Thijs Boel explicó cómo Spring GDS ya está implementando soluciones como la optimización de carga mediante embalajes reutilizables y la incorporación de biocombustibles en el transporte por carretera. Desde Wild, Whittle destacó el uso de packaging reciclado y compostable, así como iniciativas de compensación vinculadas a la plantación de árboles por cada venta.
En relación con la colaboración en la cadena de suministro, Thijs Boel subrayó la importancia de la compartición de datos entre partners logísticos para identificar oportunidades de mejora, aunque reconoció que la integración de información entre múltiples actores es un proceso progresivo que requiere tiempo.
Como conclusiones finales, los ponentes coincidieron en la necesidad de avanzar con pasos concretos: medir y priorizar las acciones en sostenibilidad, impulsar una visión de valor más allá del cumplimiento normativo y fomentar decisiones de consumo más conscientes que impulsen el cambio desde la demanda.
La sesión concluyó con una reflexión sobre resiliencia: según Thijs Boel, las empresas más avanzadas en sostenibilidad están mostrando una menor exposición a crisis externas, como la actual volatilidad en el suministro energético y de combustibles.


