Amazon se encuentra ante un nuevo conflicto legal en Estados Unidos. Un grupo de consumidores ha presentado una propuesta de demanda colectiva contra la empresa, que la acusa de no devolver el dinero que obtuvo gracias al aumento de precios relacionado con los aranceles que impuso el presidente Donald Trump y que más tarde fueron declarados ilegales por el Tribunal Supremo estadounidense.
La demanda fue presentada ante un tribunal federal de Seattle y sostiene que Amazon hizo que los consumidores asumieran cientos de millones de euros en costes arancelarios provenientes de productos importados mientras esos impuestos estuvieron activos.
Los aranceles de Trump como origen del conflicto
El caso se originó a raíz de los aranceles generalizados que Donald Trump estableció mediante la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA), creada originalmente para manejar amenazas económicas globales y emergencias en el país.
Sin embargo, el febrero pasado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó, con una decisión de 6 votos frente a 3, que el expresidente se extralimitó en sus competencias al recurrir a esta ley para implementar aranceles comerciales de manera tan extensa.
Tras esta decisión, miles de compañías estadounidenses comenzaron a solicitar al Gobierno federal la devolución de miles de millones de euros que pagaron por dichos aranceles. Sin embargo, Amazon no habría devuelto esos posibles reembolsos a los consumidores que asumieron finalmente el incremento de precios.
Los demandantes argumentan que la empresa no habría devuelto esos importes pese a su posible invalidez posterior y la acusan de enriquecerse de manera injusta y de infringir las leyes de protección al consumidor del estado de Washington. También apuntan a posibles motivaciones estratégicas y políticas en su decisión. Por el momento, Amazon no ha hecho declaraciones públicas sobre este asunto.
Un conflicto que ya afecta a otras grandes compañías
La denuncia contra Amazon se suma a otros procedimientos similares que se han presentado recientemente contra grandes firmas de Estados Unidos como Costco, Nike o FedEx.
En todos los casos, los consumidores afirman que las compañías incrementaron los precios finales para reflejar el coste de los aranceles mientras estuvieron vigentes, pero no habrían devuelto el dinero a los clientes a pesar de las solicitudes de reembolso al Gobierno federal. Además, los consumidores no tienen la opción de pedir esos reembolsos directamente al Gobierno de Estados Unidos, puesto que solo las empresas importadoras tienen la capacidad legal para hacerlo.
El caso podría crear un nuevo panorama jurídico para la industria del retail y el comercio online en EE.UU., sobre todo si se presentan nuevas acciones legales en grupo relacionadas con los costes adicionales provocados por políticas arancelarias que fueron canceladas después.



