A partir del 8 de junio, el transporte por carretera en España afrontará un posible escenario de tensión. La FeSMC-UGT (Federación Estatal de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT) ha anunciado la convocatoria de una huelga general e indefinida en el área del transporte de mercancías y viajeros por carretera para exigir avances en la jubilación anticipada para los conductores profesionales.
La convocatoria surge tras meses de espera por parte del sindicato a una respuesta del Gobierno sobre la aplicación de coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilación de los conductores. La UGT considera que esta medida es necesaria dada la dureza y penosidad de la profesión.
Según explicó Antonio Oviedo, el secretario general de FeSMC-UGT, esta demanda ha sido parte de las reclamaciones históricas del sector durante décadas. Durante el anuncio de la movilización, el dirigente sindical recordó incluso antiguas campañas del sindicato bajo el lema «La fatiga mata», para subrayar el agotamiento físico y mental vinculado a una larga trayectoria profesional.
UGT sostiene que, desde que se iniciaron los trámites, han transcurrido más de seis meses sin que haya habido una respuesta oficial de la Administración. Esta falta de respuesta es en la práctica un silencio administrativo que dejo la solicitud en una circunstancia de estancamiento.
La jubilación anticipada en el centro del conflicto
La principal demanda sindical gira alrededor de la aplicación de coeficientes reductores para los conductores profesionales. Es un método que ya se utiliza en otras áreas consideradas particularmente peligrosas o difíciles y que permite el acceso anticipado a la jubilación sin sanciones tan elevadas.
UGT defiende que los conductores profesionales enfrentan jornadas largas, estrés permanente, fatiga acumulada y riesgos asociados a la conducción continuada. Estos son factores que, según el sindicato, justificarían acciones específicas de protección laboral.
No obstante, en este momento la convocatoria no cuenta con el apoyo de Comisiones Obreras (CCOO), otro de los sindicatos más importantes a nivel nacional. Esto podría afectar en el impacto real que la movilización tenga dentro del sector.
La patronal pide dirigir la presión hacia la Administración
La respuesta de las empresas no tardó en llegar. FENADISMER, una de las organizaciones más relevantes del transporte en España señaló que las compañías no son responsables de la falta de respuesta administrativa. Considera que las protestas deberían dirigirse hacia la Seguridad Social y la Administración pública.
La federación empresarial argumenta que la elaboración de los informes requeridos para valorar la implementación de coeficientes reductores impacta en un grupo bastante grande, cercano a los 400.000 conductores profesionales en activo. Esto podría justificar la lentitud del procedimiento administrativo.
Además, FENADISMER considera que una huelga indefinida podría tener consecuencias especialmente negativas para las propias compañías de transporte, un escenario aún caracterizado por el aumento de los costes operativos, la presión sobre los márgenes y la escasez de conductores profesionales que ha venido afectando al sector logístico español y europeo durante años.
Un posible impacto sobre toda la cadena logística
En caso de materializarse con un seguimiento elevado, la huelga podría tener un efecto en el transporte de mercancías y de pasajeros. Esto impactaría en la distribución, la movilidad, las cadenas logísticas y el comercio.
El transporte por carretera sigue siendo una infraestructura clave para la economía de España, sobre todo en áreas como el comercio electrónico, la alimentación, la industria o el retail, que dependen enormemente de la distribución diaria de bienes y de la última milla.
Por el momento, no se han hecho públicas nuevas negociaciones entre las partes. La posibilidad de que los sindicatos, la patronal y la Administración mantengan conversaciones para tratar de prevenir el conflicto sigue siendo factible dado que todavía quedan varias semanas hasta el día programado para comenzar la huelga.


