Google ha dado un paso más en la transformación de la publicidad en buscadores con el lanzamiento global de AI Max, una solución que integra inteligencia artificial para optimizar campañas de búsqueda y que incorpora las funcionalidades de los anuncios dinámicos de búsqueda (DSA). La transición hacia este nuevo entorno ya está en marcha de forma voluntaria, mientras la compañía prevé actualizar automáticamente determinadas campañas a partir de septiembre.
Concebido como un centro operativo de IA para campañas de search, AI Max responde a un cambio estructural en el comportamiento del usuario. La herramienta permite interpretar consultas más complejas y conversacionales, ajustando tanto los textos publicitarios como las páginas de destino en función de la intención detectada. En lugar de depender exclusivamente de palabras clave, el sistema se apoya en el contenido web del anunciante para generar anuncios más adaptados al contexto.
Desde la compañía, se posiciona AI Max como una evolución natural del ecosistema publicitario ante el auge de asistentes y motores basados en inteligencia artificial como Claude, Gemini o ChatGPT. Este cambio también se refleja en los hábitos de los usuarios: cerca del 37% de los consumidores inicia ya sus búsquedas en herramientas de IA, según datos de la consultora Eight Oh Two. Paralelamente, la creciente visibilidad de las AI Overviews en los resultados de Google está reduciendo el volumen de clics hacia enlaces tradicionales, impactando directamente en el tráfico de los editores.
Durante años, los DSA han permitido captar tráfico long tail que escapaba a campañas manuales. Sin embargo, la complejidad actual de las búsquedas ha evidenciado sus limitaciones. AI Max busca resolver este desfase mediante una mayor automatización, aunque Google insiste en que no eliminará la concordancia exacta ni otras opciones que permiten a los anunciantes mantener control directo sobre sus estrategias.
Para facilitar la migración, la compañía ha introducido nuevas herramientas dentro de Google Ads que permiten trasladar configuraciones y creatividades desde DSA hacia AI Max. Aunque no hay una fecha definitiva, el posible apagado de los DSA podría producirse en septiembre, condicionado a la adopción del mercado.
En términos de rendimiento, los primeros datos internos apuntan a mejoras relevantes. Campañas que combinan distintas funcionalidades de AI Max han registrado, de media, un incremento del 7% en conversiones o en valor de conversión, manteniendo niveles comparables de CPA o retorno publicitario.
En conjunto, AI Max refuerza la apuesta de Google por un modelo publicitario más automatizado, capaz de ajustar mensajes y segmentación en tiempo real. Para los anunciantes, esto se traduce en mayor cobertura de búsquedas relevantes, optimización operativa y una personalización más precisa, en un entorno donde la inteligencia artificial redefine las reglas del juego en la búsqueda digital.


