Autor: Carlos Blanco Ruiz, Managing Partner & CCO en Inespay
Los pagos de cuenta a cuenta (A2A) basados en Open Banking están transformando la forma de pagar mediante transferencia bancaria.
Regulado bajo la Directiva de Servicios de Pago (PSD2), los servicios de iniciación de pagos están ayudando a particulares y empresas a pagar de forma sencilla e instantánea directamente desde el portal o APP de su banco. Por otro lado, las plataformas que integran y ofrecen esta forma de pago a sus clientes logran una optimización de sus tasas de conversión, junto a una reducción significativa de los costes de procesamiento de pagos y la conciliación automática de los cobros mediante transferencia en su plataforma.
La nueva forma de pagar mediante transferencia bancaria
La iniciación de pagos está reemplazando la forma tradicional y manual de pagar mediante transferencia bancaria: los usuarios/pagadores, sean particulares o empresas, son redirigidos al portal o APP de su banco para autorizar una transferencia en tres simples pasos:
- Seleccionar su banco
- Iniciar sesión con sus credenciales habituales de banca online
- Autorizar el pago.
Tras la autorización por parte del usuario, el banco notifica el pago en tiempo real vía API, lo que permite confirmar el pago al instante y conciliar el cobro automáticamente. Los detalles del pago, informados vía API al banco del usuario, son preestablecidos por la plataforma beneficiaria del pago y no son modificables, evitando errores tipográficos en importe o concepto de pago. Uno de los aspectos clave que está ayudando a que esta forma de pago presente un alto ratio de conversión, es la percepción de seguridad total, dado que el usuario no comparte datos sensibles con terceros; en su lugar, se autentica y autoriza la transferencia en total privacidad en el portal web o APP de su banco. En el comercio electrónico, el proceso de pago queda integrado de manera fluida en la experiencia de compra, del mismo modo que los demás métodos de pago digitales. Al eliminar la necesidad de conciliaciones manuales, los comercios reducen significativamente sus costes administrativos y también los costes de procesamiento de pagos, gracias a unas tarifas competitivas.
El método de pago más universal e inclusivo
Los pagos A2A basados en Open Banking se caracterizan por su inclusividad: Cualquier usuario, sea particular o empresa, con una cuenta corriente y acceso a banca online ya puede utilizarlo sin necesidad de registrarse ni vincular el servicio a un banco concreto; pueden pagar desde cualquier banco y cualquier cuenta corriente, sin límites de importe más allá de los que tenga establecidos en su banca online. Esto los hace idóneos para pagos de alto valor.
Interoperabilidad: una ventaja clave del Open Banking
Los servicios de iniciación de pagos basados en Open Banking ofrecen una interoperabilidad paneuropea inherente, impulsada por las APIs reguladas bajo PSD2. Esta interoperabilidad nativa permite la integración con cualquier banco operativo en la Zona SEPA desde el primer día, sin depender de acuerdos bilaterales ni costes asociados a tasas de intercambio. Tal flexibilidad posiciona a los servicios de Open Banking como la solución ideal para el comercio transfronterizo en el espacio único de pagos en euros. Adicionalmente, al aprovechar la infraestructura interbancaria existente, los iniciadores de pago se consolidan como aliados estratégicos de la industria bancaria, reforzando la soberanía de pagos en Europa mediante transacciones directas desde los bancos y a través de los esquemas SEPA.
Casos de uso que impulsan su adopción
La iniciación de pagos es aplicable a cualquier caso de uso en el que tenga sentido mover dinero de una cuenta bancaria a otra. No solamente sirve para ser integrada en el checkout o página de pago de una plataforma online, sino también en ERPs y CRMs, así como en cualquier canal alternativo mediante enlaces de pago o códigos QR. Esto la convierte en una solución ideal para recuperar carritos abandonados, realizar aportaciones o recargas de saldo, facilitar el pago de facturas o gestionar recobros. Adicionalmente, permite establecer pagos periódicos para suscripciones de importe fijo, ofreciendo una interesante alternativa a las domiciliaciones bancarias sin riesgo de impago por repudio. Además, aporta un valor significativo en procesos KYC/KYB al proporcionar, con cada transacción, datos esenciales de forma fehaciente por parte del banco del usuario como son el IBAN y el nombre del titular de la cuenta corriente.
El impacto de las transferencias instantáneas
Gracias a la nueva regulación europea de pagos instantáneos (Instant Payments Regulation – IPR) que iguala las comisiones de las transferencias inmediatas a las ordinarias, los próximos dos años van a suponer un punto de inflexión en los pagos online. Este avance representa un hito crucial: para la gran mayoría de los consumidores, las transferencias inmediatas serán gratuitas, estableciendo así un nuevo estándar en el ámbito bancario, donde las transferencias inmediatas pasarán a ser la nueva norma. El consumidor dejará de percibir el pago mediante transferencia bancaria como un método lento que retrasa la confirmación de sus compras, lo que impulsará su uso. Como consecuencia, este cambio incentivará a los comercios a implementar soluciones de pago basadas en transferencias bancarias inmediatas que estén adaptadas al comercio electrónico, como la iniciación de pagos.
España: un referente en la iniciación de pagos
España se ha posicionado como uno de los líderes europeos en la adopción de la iniciación de pagos. Gracias a la estrecha colaboración entre entidades financieras y los proveedores de servicios de iniciación de pagos como Inespay, se ha logrado una experiencia de usuario directa y fluida mediante una redirección al portal o a la APP del banco, facilitando un flujo directo para completar la transferencia. Este enfoque ha resultado en elevadas tasas de éxito, en parte, gracias a la percepción de seguridad: Inespay, por ejemplo, registra un ratio de conversión global del 82%, según datos de Redsys (2024), lo que consolida la posición de esta forma de pago en el mercado.
Un claro indicador de su adopción lo encontramos en el volumen de trasacciones de Inespay: La compañía procesó €1.200 millones mediante el servicio de iniciación de pagos de Inespay – Transferencia Online, en 2024. El ritmo de crecimiento en 2025 ya es notable, con volúmenes que superan los €300 millones mensuales lo que sitúa a Inespay en el camino de superar los €3.000 millones este año. Esta trayectoria no solo ilustra la madurez de la tecnología, sino también la continua expansión de los pagos a través del servicio de iniciación de pagos de Inespay, en el mercado español y, progresivamente, también en el portugués e italiano.
Conclusión
La iniciación de pagos regulada en PSD2 no es solo una evolución, sino una auténtica revolución en la forma de gestionar las transferencias bancarias. Al transformar un proceso tradicionalmente manual en una transacción digital, instantánea, segura y trazable, esta solución optimiza significativamente la eficiencia operativa de las plataformas (desde la conciliación automática hasta la reducción de costes) y eleva la experiencia del usuario.
Gracias a su interoperabilidad paneuropea y al inminente despliegue de la Regulación de Pagos Instantáneos (IPR), los pagos A2A se consolidan como un pilar estratégico para la soberanía de pagos en Europa, fomentando transferencias SEPA instantáneas adecuadas a la era digital. El liderazgo de mercados como España, y el acelerado ritmo de crecimiento de actores clave en la industria, confirman que esta tecnología no solo es el presente, sino que se perfila como un elemento transformador en la industria europea de pagos. Los comercios y plataformas digitales que adopten estas innovaciones estarán mejor posicionados para liderar en un mercado en constante evolución, donde los pagos de cuenta a cuenta son el futuro.


