El cambio en el consumo de moda en Francia acelera su ritmo, propulsado por la digitalización, el aumento del mercado de segunda mano y la consolidación de plataformas internacionales asequibles. El último barómetro de consumo del Institut Français de la Mode (IFM) muestra que Temu, la plataforma de comercio electrónico de China, se ha posicionado por vez primera entre los 15 vendedores de moda más importantes del país en términos de unidades vendidas durante el primer semestre de 2025.
En particular, Temu se sitúa en la posición número 15 en la clasificación global por volumen de ventas, justo por detrás de Zara, una de las principales estrellas del fast fashion en Europa. Vinted, experta en reventa de ropa de segunda mano, lidera el listado, seguido por la cadena francesa Kiabi y el gigante de Estados Unidos, Amazon. Decathlon y Shein completan el top 5 de la moda ultra rápida china.
Si solo se tienen en cuenta las ventas en el medio digital, el progreso de Temu es aún más relevante. Este se encuentra en la cuarta posición, siendo solo superado por Vinted, Amazon y Shein. Amazon, Shein y Temu ya representan el 23% del desembolso en moda en línea en Francia, lo que representa el 7% del consumo total de ropa en el país.
En este escenario, otros operadores digitales como AliExpress también ocupan posiciones destacadas (séptimo lugar en línea), mientras que marcas convencionales como Adidas se mantienen entre los cinco vendedores más importantes en línea. Por otro lado, empresas como H&M o Carrefour mantienen su presencia principalmente en el canal físico.
Cuando se separa este canal físico, Kiabi se posiciona en la primera posición en términos de volumen de ventas, superando a Decathlon, Galeries Lafayette, H&M y Carrefour.
Auge de la segunda mano y cambio generacional
Aparte del aumento de Temu, la investigación del IFM resalta el avance sostenido del mercado de segunda mano, que ya constituye el 11,8% del total de la moda vendida en Francia, en comparación con el 10,9% registrado únicamente un trimestre antes. Este fenómeno es particularmente notable entre los consumidores de 18 a 34 años, quienes destinan un 17,5% de su desembolso en moda a estas prendas, en comparación con un 3,7% entre los consumidores de más de 55 años.
Este grupo joven también muestra una mayor inclinación hacia las compras en línea, el 34,2% de su desembolso en moda se efectúa en línea, y una menor reacción ante promociones y rebajas (31,6% del desembolso, 2,4 puntos por debajo del promedio).
Ropa barata y transformación estructural
Las camisetas, vaqueros y camisas son las más vendidas entre los hombres, mientras que entre las mujeres son las camisetas, faldas y vestidos. El costo medio de las camisetas, que se encuentra por debajo del valor modal, señala una alta proporción de productos de bajo coste en las listas de compra. Por otro lado, para camisas y vestidos, el costo medio se incrementa debido al peso de productos más caros.
A pesar de las modificaciones, la moda promocionada continúa desempeñando un rol significativo, pues el 34% de las ventas se llevan a cabo mediante rebajas o descuentos.
El IFM determina que Francia experimenta un cambio estructural en el consumo de moda, caracterizado por una ruptura generacional evidente, el desarrollo equitativo de la segunda mano digital y la consolidación de entidades como Shein y Temu.
Todo esto ocurre en un mercado bastante estable en términos de valor durante el primer semestre del año, con un incremento del desembolso de apenas el 0,1%. El crecimiento de estos nuevos modelos empresariales, apoyados en precios competitivos y distribución directa desde China, presenta desafíos urgentes para los actores convencionales y fomenta la discusión acerca de una regulación más estricta del fast fashion, particularmente en Francia, donde se está llevando a cabo una nueva normativa que podría transformarse en un modelo referente en Europa.


