El fin de régimen de importación conocido como «de minimis» en EE.UU. ya está dejando consecuencias para Shein. La plataforma china de moda ultrarrápida sufrió una disminución del 8% interanual en sus ventas dentro del mercado estadounidense. Se trata de la segunda peor actuación de la empresa en el país en los tres últimos años. Esto coincide con el primer mes completo desde que se suprimió la exención fiscal.
Hasta finales de agosto, Shein y otros operadores de comercio electrónico como Temu, se aprovechaban del vacío legal que permitía poner paquetes a escaso valor a EE.UU. libre de impuestos o del control aduanero tradicional. Esta ventaja permitía que los precios fueran muy competitivos y que los tiempos de entrega se acortaran. No obstante, desde el 29 de agosto, toda mercancía que entre al país debe ser declarada ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Además, está obligada a pagar impuestos y aranceles, independientemente de su valor o lugar de origen.
La iniciativa está incluida en el esfuerzo del Gobierno de EE.UU. para fortalecer la competencia a nivel interno y disminuir la ventaja que tienen los minoristas foráneos. En 2024 se gestionaron más de 1.300 millones de paquetes bajo la exención de minimis, lo que representa una media diaria de cuatro millones de paquetes. Esto supone un incremento significativo en comparación con el año pasado que fueron 2,8 millones.
La discusión acerca de esta política no está restringida a EE.UU. Algunos gobiernos europeos, como el británico y el francés, han manifestado su deseo de revisar o examinar la exención para proteger sus industrias locales. Más concretamente, en abril Francia sugirió implementar un impuesto temporal en las fronteras de la Unión Europea para costear el manejo aduanero de los paquetes de bajo valor. Mientras tanto, el bloque comunitario adoptaría una solución permanente.
El término de este régimen representa un duro golpe para Shein y otros grandes del comercio electrónico asiático. Su auge global se basaba en gran parte en el uso de esta plataforma. Ahora, con un entorno aduanero más estricto, el desafío para la empresa será conservar su atractivo de precios bajos. Lo harán sin el beneficio tributario que la impulsó en sus principales mercados.


