Shein está negociando un plan de compensación para algunos de sus inversores de las últimas rondas de financiación con el objetivo de facilitar su salida a bolsa en Hong Kong, prevista para las próximas semanas. La compañía busca suavizar el impacto de una valoración muy inferior a la alcanzada en años anteriores, ofreciendo pagos en efectivo y acciones adicionales a quienes invirtieron cuando la empresa valía mucho más.
El gigante de la moda rápida llegó a alcanzar una valoración de 98.200 millones de dólares en 2022, que posteriormente cayó a 64.000 millones en 2023. Ahora, las estimaciones para la OPV en Hong Kong sitúan su valor entre 30.000 y 40.000 millones de dólares, un importante ajuste motivado por la ralentización del crecimiento, la caída de los márgenes y el endurecimiento del entorno regulatorio.
Pagos en efectivo y más acciones
La propuesta contempla ofrecer a determinados inversores de las rondas Pre-D, D y D+ una compensación económica equivalente a un rendimiento anual del 8 % sobre su inversión inicial. En total, Shein podría destinar alrededor de 1.100 millones de dólares a estos pagos, que se realizarían en varios plazos durante 2026.
Además, si el precio de salida a bolsa resulta inferior al que pagaron estos inversores por sus participaciones, la empresa ajustará la conversión de sus acciones preferentes para que reciban un mayor número de acciones ordinarias, reduciendo así el impacto de la rebaja en la valoración.
Una OPV marcada por los desafíos del mercado
La futura salida a bolsa de Shein llega en un momento especialmente complejo para la compañía. En los últimos meses ha afrontado una mayor presión regulatoria en Estados Unidos y Europa, el fin de algunas ventajas arancelarias para los envíos de bajo valor y una creciente competencia en el comercio electrónico internacional.
Estos factores han afectado a su rentabilidad y han obligado a la empresa a aceptar una valoración muy inferior a la que esperaba inicialmente, lo que explica la necesidad de compensar a parte de sus accionistas antes del debut bursátil.
Hong Kong toma el relevo de Londres
Después de abandonar sus planes para cotizar en Londres, Shein ha centrado todos sus esfuerzos en Hong Kong, donde espera lanzar la oferta pública de venta a mediados de agosto, siempre que reciba las autorizaciones regulatorias pendientes. La empresa pretende captar nuevos recursos para seguir invirtiendo en tecnología, expansión internacional y desarrollo de su plataforma de comercio electrónico.
La operación será una de las mayores salidas a bolsa del año en Asia y servirá para medir el interés de los inversores por una compañía que sigue siendo uno de los mayores referentes mundiales de la moda rápida, aunque con un contexto de mercado mucho más exigente que el de hace unos años


