La historia de TikTok en Estados Unidos podría estar cerca de un final feliz. La semana pasada, el presidente chino Xi Jinping y Donald J. Trump se reunieron en Madrid para buscar una solución que permita que la popular red social de videos cortos continúe operando en el país. Según informó la Casa Blanca en una rueda de prensa, habrían encontrado un mecanismo para preservar TikTok en EE.UU.
El nuevo acuerdo plantea que el 80% de las operaciones de TikTok en EE.UU. quede en manos de inversores estadounidenses, entre ellos Oracle, Silver Lake Partners y los magnates de los medios Rupert y Lachlan Murdoch. El 20% restante —o incluso menos— permanecería bajo la propiedad de la matriz de la red social, ByteDance. Además, el gobierno estadounidense obtendría beneficios directos, cobrando una comisión multimillonaria como parte del acuerdo.
Oracle, el gran responsable de TikTok
Uno de los puntos clave del acuerdo es la responsabilidad que asumirá Oracle para supervisar, inspeccionar y proteger el algoritmo de TikTok. La compañía tecnológica licenciará el algoritmo de la red social y lo reentrenará con datos estadounidenses, asegurando que toda la información esté almacenada en servidores locales y no salga del país. Según funcionarios de la Casa Blanca, se importará una copia del software desde China para ser reentrenado “desde cero” bajo parámetros estadounidenses, garantizando su independencia de injerencias externas.
Actualmente, los datos de los 170 millones de usuarios estadounidenses de TikTok ya se encuentran en los servidores de Oracle. En enero de 2023, TikTok presentó el Proyecto Texas como mecanismo de seguridad, cediendo el almacenamiento de la información a Oracle ante la preocupación de que estos datos pudieran llegar a manos de Pekín.
Aunque la propuesta parece cumplir con las exigencias de seguridad planteadas por republicanos y demócratas en el Congreso, algunos legisladores ya han anunciado que examinarán detenidamente los términos para verificar que la desvinculación técnica con ByteDance sea real y efectiva.
Una solución que genera muchas dudas
Aunque el acuerdo podría parecer una solución, pronto han surgido críticas sobre los desafíos que implicaría su implementación. El primer obstáculo será obtener la aprobación de los reguladores de EE.UU. y China. Aunque el presidente estadounidense, Trump, aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, aceptó el marco del acuerdo, Pekín aún no ha confirmado oficialmente su aprobación.
Otro reto importante está relacionado con la cesión del algoritmo. Su reentrenamiento podría implicar cambios en las recomendaciones de contenido, afectando tanto a creadores como a anunciantes. «Los cambios reales (o percibidos) en el contenido, el algoritmo o las políticas por las que se rige la aplicación podrían alterar el comportamiento de los usuarios de TikTok», explica Jasmine Enberg, analista de redes sociales de eMarketer, en declaraciones a BBC.
Esto nos lleva a otra de las grandes problemáticas, el hecho de que una empresa o consorcio estadounidense aloje los datos en EE.UU. no aclara quién tendrá acceso a ellos ni bajo qué condiciones podrían salir del país, ni cómo se manejará el contenido. Quedando así abierta la pregunta de quién supervisará el algoritmo de recomendaciones, ya que una licencia en sí misma no garantiza cómo se promocionará cierto contenido. Esto ha llevado a la Electronic Frontier Foundation (EFF) a advertir de que la participación del gobierno estadounidense en la gestión de algoritmos podría generar riesgos de manipulación de contenido. «Si la preocupación era que TikTok pudiera ser un conducto para la propaganda del gobierno chino —una cuestión que la Corte Suprema se negó siquiera a considerar— ahora existe la preocupación de que pueda ser un conducto para la propaganda del gobierno estadounidense», señalan David Greene y Eva Galperin, de la EFF.



