OpenAI ha decidido dar marcha atrás en sus planes de integrar sistemas de pago directamente en ChatGPT, según un análisis publicado por eMarketer. En lugar de permitir que los usuarios completen compras dentro del propio chatbot, la compañía apuesta ahora por un modelo en el que las transacciones se finalizan a través de aplicaciones o servicios de terceros conectados a la plataforma.
Este cambio refleja los desafíos técnicos asociados al llamado agentic commerce. Convertir una plataforma de inteligencia artificial en un marketplace requiere acceso continuo a datos de productos, precios e inventario en tiempo real, además de sistemas capaces de prevenir transacciones fraudulentas o errores y gestionar pagos, autorizaciones y disputas.
El ajuste estratégico también responde a la cautela de retailers y consumidores. Muchos comercios han mostrado reservas ante el potencial impacto del agentic commerce en la relación directa con el cliente y en fuentes de ingresos como el retail media.
Al mismo tiempo, aunque cada vez más usuarios utilizan ChatGPT para investigar productos, comparar opciones o recibir recomendaciones, todavía existe reticencia a delegar completamente el proceso de compra en un agente de IA. Según un estudio de Kantar, solo el 30% de los consumidores confía plenamente en que la inteligencia artificial realice compras en su nombre.
En este contexto, la IA se consolida principalmente como herramienta de descubrimiento y recomendación, mientras que las transacciones continúan realizándose mayoritariamente en los sitios web de los retailers. Las previsiones apuntan a que, incluso con el crecimiento del tráfico generado por plataformas de IA, las compras completadas dentro de estas plataformas seguirán representando una pequeña parte del comercio electrónico total en los próximos años.


