OpenAI ha dado un nuevo paso en su estrategia de monetización con el lanzamiento, aún en fase piloto, de su propio gestor de anuncios, una herramienta clave para escalar su negocio publicitario y competir con los grandes players del mercado.
Según han avanzado varios medios del sector, el nuevo sistema -disponible por ahora para un grupo reducido de anunciantes- introduce un modelo self-service similar al de plataformas como Google o Meta. Esto permite a las marcas gestionar directamente sus campañas, monitorizar el rendimiento en tiempo real y optimizarlo en función de métricas como impresiones y clics, sin necesidad de intermediarios.
Del piloto al modelo escalable
El desarrollo de esta herramienta responde a un objetivo claro: construir una infraestructura publicitaria propia capaz de sostener el crecimiento del negocio. Según The Information, OpenAI proyecta que su negocio publicitario podría alcanzar los 102.000 millones de dólares en 2030, una cifra que solo sería viable con un sistema automatizado y escalable.
El self-service ha sido históricamente el motor de crecimiento de gigantes como Google, Meta o Amazon, que consolidaron su dominio tras abrir sus plataformas a anunciantes de todos los tamaños.
Menor barrera de entrada para atraer anunciantes
Uno de los cambios más relevantes en esta nueva fase es la reducción del umbral mínimo de inversión. Si en el lanzamiento del piloto se exigían presupuestos de entre 200.000 y 250.000 dólares, ahora la entrada se sitúa en torno a los 50.000 dólares.
Esta rebaja facilita el acceso a más marcas, especialmente en un contexto en el que el modelo de pago se basa en el inventario obtenido. Aun así, el CPM se mantiene en torno a los 60 dólares, posicionando la oferta como un producto premium.
Por ahora, la publicidad en ChatGPT se centra principalmente en impresiones, pero todo apunta a una evolución hacia campañas más orientadas a resultados. Según Adweek, fragmentos de código detectados en el propio ads manager sugieren futuras capacidades vinculadas a clics y conversiones.
Este movimiento indicaría que OpenAI no quiere limitarse a formatos de awareness, sino competir también en el terreno del performance marketing.
Primeros resultados y expansión del piloto
El programa piloto ya se ha extendido hasta finales de abril, y no se descartan nuevas prórrogas. En paralelo, la compañía ha reforzado su estructura con fichajes como David Dugan en el área publicitaria y alianzas con partners tecnológicos como Criteo y Smartly.
Aunque el rendimiento sigue siendo limitado por ahora, las primeras cifras apuntan a un rápido avance: según Reuters, OpenAI habría alcanzado ingresos anualizados de 100 millones de dólares tras apenas seis semanas de pruebas.
Una carrera por diversificar ingresos
Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia de OpenAI para diversificar sus fuentes de ingresos más allá de las suscripciones. Con una base de usuarios masiva y en crecimiento, la compañía busca posicionar a ChatGPT como un nuevo canal publicitario capaz de competir con los grandes ecosistemas digitales.
Si el modelo logra escalar, OpenAI podría convertirse en un nuevo actor relevante en la publicidad digital, en un momento en el que la inteligencia artificial está redefiniendo tanto la experiencia de usuario como las oportunidades para las marcas.


