Metro de Madrid dará un paso relevante en la digitalización de su red de transporte con la puesta en marcha, desde el próximo 1 de junio, del pago directo con tarjeta bancaria en los tornos de acceso. El nuevo sistema permitirá a los viajeros entrar al suburbano utilizando tarjetas contactless o dispositivos móviles sin necesidad de adquirir previamente un billete físico en las máquinas expendedoras.
La medida supone una transformación operativa para una red que mueve diariamente más de 2,5 millones de usuarios y que afronta en los próximos meses un incremento de demanda asociado a grandes eventos internacionales previstos en la capital. Según la Comunidad de Madrid, el objetivo es agilizar el acceso, reducir colas y mejorar la capacidad de absorción de viajeros en estaciones con alta afluencia.
El despliegue inicial alcanzará los 1.249 tornos existentes en la red. De ellos, 470 ya son inteligentes y están preparados para aceptar directamente pagos bancarios. En las estaciones que todavía cuentan con sistemas más antiguos, el plan contempla habilitar al menos dos accesos compatibles con tarjeta y uno adicional para validación mediante códigos QR.
El nuevo sistema aceptará tarjetas físicas de débito, crédito y prepago, además de pagos realizados desde teléfonos móviles y relojes inteligentes mediante tecnología NFC. El viajero únicamente tendrá que acercar el dispositivo al lector del torno para validar el acceso, replicando un modelo que ya funciona en redes metropolitanas como Londres, Nueva York o Milán.
En esta primera fase, el servicio estará limitado al billete sencillo. La tarifa promocional anunciada para el lanzamiento será de 1,50 euros, un precio que busca incentivar el uso del nuevo sistema durante las primeras semanas de funcionamiento. El modelo no sustituirá inicialmente a los abonos transporte ni a las tarjetas multiviaje, aunque forma parte de una estrategia de modernización más amplia del suburbano madrileño.
La implantación tecnológica se ha desarrollado con la colaboración de Mastercard y Visa y cuenta con financiación procedente de los fondos europeos NextGenerationEU. El proyecto se enmarca dentro del proceso de renovación de infraestructuras iniciado por Metro de Madrid en 2023, centrado en la actualización de sistemas de validación, digitalización de estaciones y mejora de la experiencia del usuario.
La Comunidad de Madrid ha acelerado la puesta en marcha del sistema ante el aumento previsto de movilidad durante este año. Entre los acontecimientos que pondrán a prueba la capacidad de la red destacan la visita del papa León XIV en junio y la celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1 en septiembre, que previsiblemente generarán un fuerte incremento de desplazamientos en transporte público.
Desde el punto de vista económico, el nuevo sistema también puede reducir costes operativos asociados a la emisión y mantenimiento de soportes físicos tradicionales. Además, la simplificación del acceso puede incrementar el uso ocasional del metro, especialmente entre turistas y viajeros no habituales, un segmento que suele enfrentarse a mayores dificultades en la compra y recarga de títulos de transporte.
El modelo denominado “open loop”, basado en pagos abiertos con tecnología bancaria estándar, se ha convertido en una de las principales tendencias en movilidad urbana en Europa. Su implantación permite aprovechar infraestructuras financieras ya existentes y reduce la dependencia de tarjetas específicas de transporte, favoreciendo sistemas más flexibles y escalables.. La compañía busca así mejorar la eficiencia operativa de la red y responder a un perfil de usuario cada vez más acostumbrado a los pagos digitales inmediatos.


