Meta ha adquirido la startup sueca Stilla, especializada en agentes de inteligencia artificial para empresas, con el objetivo de acelerar el desarrollo de Meta Business Agent y ampliar las capacidades comerciales de WhatsApp, Messenger e Instagram. La operación incorpora a Meta tanto al equipo como la tecnología de la compañía, aunque no se ha hecho público el importe de la compra.
Stilla fue fundada en Estocolmo en 2024 y salió de su etapa de desarrollo en enero de 2026, después de levantar 5 millones de dólares en financiación pre-seed. Su tecnología está orientada a agentes capaces de ejecutar tareas dentro de las empresas, conectándose con las herramientas y los datos que utilizan los equipos.
Meta acelera su apuesta por los agentes
La adquisición llega en plena expansión de Meta Business Agent, la plataforma de IA que la compañía presentó en junio para ayudar a las empresas a gestionar conversaciones comerciales.
El sistema permite responder consultas de clientes, recomendar productos, gestionar potenciales compradores, reservar citas y acompañar operaciones de compra dentro de las aplicaciones de Meta. La compañía asegura que más de un millón de negocios utilizan estos agentes cada semana en WhatsApp y Messenger, y que posteriormente amplió su disponibilidad a Instagram.
Con Stilla, Meta busca añadir capacidades más avanzadas para que estos agentes no se limiten a contestar preguntas, sino que puedan ejecutar procesos empresariales completos.
De responder preguntas a hacer el trabajo
Precisamente ahí está una de las características diferenciales de Stilla.
La startup desarrolló agentes capaces de conectarse con las herramientas que ya utilizan las empresas, comprender el contexto de un determinado proceso y ejecutar tareas dentro de esos sistemas. Entre sus casos de uso se encuentran la gestión de cadenas de suministro, la incorporación de empleados y la supervisión de carteras de inversión.
Este enfoque encaja con la evolución que está experimentando el mercado de IA: las compañías tecnológicas están pasando de desarrollar asistentes conversacionales a construir agentes capaces de actuar de forma autónoma.
Para Meta, la adquisición puede ayudar a trasladar esa lógica al ámbito comercial.
WhatsApp como canal de ventas
El movimiento tiene especial importancia para WhatsApp. Meta lleva años intentando convertir su aplicación de mensajería en una infraestructura comercial para empresas.
La compañía quiere que un consumidor pueda descubrir un negocio, resolver sus dudas, recibir recomendaciones y completar una compra sin abandonar la conversación.
Los agentes son una pieza clave de esa estrategia porque permiten automatizar buena parte de esas interacciones sin que las empresas tengan que responder manualmente a cada cliente.
Meta también contempla ofrecer Business Agent mediante suscripciones de pago, después de haber iniciado su despliegue de forma gratuita. De esta manera, la IA puede convertirse en una nueva fuente de ingresos para la compañía más allá de la publicidad.
Meta busca nuevas vías de monetización
La operación también debe entenderse dentro de la estrategia de Meta para ampliar su negocio.
La publicidad continúa siendo el principal motor de ingresos de la compañía, pero Meta está construyendo nuevas líneas alrededor de la mensajería, el comercio y los servicios basados en inteligencia artificial.
El propio Mark Zuckerberg ha señalado que la compañía está desarrollando agentes personales y empresariales que puedan ayudar a los usuarios y a las empresas a conseguir objetivos concretos. Meta ya anticipaba a principios de año que estos sistemas serían una parte importante de la evolución de sus productos de IA.
Además, la compañía ha incrementado sus inversiones en infraestructura para IA y está utilizando agentes también en áreas internas como recomendaciones y publicidad.
Competencia con OpenAI, Google y Anthropic
Meta está intentando posicionarse frente a OpenAI, Google y Anthropic en una carrera que ya no se centra únicamente en quién desarrolla el modelo de lenguaje más potente, sino en quién consigue convertir esos modelos en herramientas capaces de realizar tareas reales.
La compañía también ha acelerado recientemente su estrategia de agentes para consumidores. Su nuevo asistente Muse puede realizar tareas como gestionar correos electrónicos, compras o reservas utilizando diferentes aplicaciones y servicios.
La adquisición de Stilla refuerza la otra pata de esa estrategia: los agentes dirigidos a empresas.
Meta pretende así aprovechar la enorme base de usuarios y negocios de WhatsApp, Messenger e Instagram para construir una infraestructura comercial en la que la inteligencia artificial no solo responda, sino que pueda actuar en nombre de una empresa.


