La UE ultima una segunda tasa de tramitación para los envíos de bajo valor provenientes de terceros países, la cual tiene que estar en funcionamiento a más tardar el próximo 1 de noviembre. El nuevo cargo se añadirá a la tarifa arancelaria de 3 euros, que comenzó a aplicarse en julio y cuyo importe final aún no se ha determinado.
Así, en cuestión de meses, el comercio electrónico transfronterizo experimentará otra transformación. La reforma aduanera aprobada definitivamente por el Consejo de la Unión Europea contempla una tasa destinada a cubrir los gastos relacionados con la administración de los millones de paquetes pequeños que diariamente ingresan al mercado comunitario.
Una segunda tasa para los pequeños envíos
La nueva medida no debe confundirse con el recargo de 3 euros que la UE empezó a implementar el 1 de julio del año pasado sobre ciertos envíos de bajo valor que provienen de fuera del mercado comunitario.
El nuevo cargo tendrá una naturaleza distinta. Su propósito será financiar los gastos que las autoridades aduaneras tienen para manejar el incremento del volumen de mercancías, desde verificar la información presentada hasta examinar riesgos y llevar a cabo controles documentales o físicos.
Por el momento, la gran incógnita es su importe. La Comisión Europea será la encargada de decidir cuánto tendrán que pagar los operadores antes de que la nueva tasa comience a implementarse.
Durante las negociaciones se han manejado diferentes escenarios. De acuerdo con 20minutos, la Comisión propuso una tarifa reducida de 50 céntimos para algunas empresas que utilizaran almacenes aduaneros para sus ventas a distancia. Más tarde, el Parlamento Europeo abogó a favor de una tarifa de 2 euros por los paquetes individuales.
No obstante, ninguna de estas cifras es aún la definitiva. La Comisión Europea no ha confirmado que el importe a aplicar vaya a ser finalmente de dos euros.
Las plataformas asumirán las obligaciones aduaneras
Una de las reformas más significativas tiene un impacto directo sobre las plataformas y los vendedores que comercializan productos en Europa.
El nuevo marco determina que estos operadores serán los encargados de asumir las responsabilidades aduaneras relacionadas con la introducción de mercancías en el territorio comunitario. Esto significa que tendrán que manejar los trámites pertinentes y afrontar las tarifas ante las autoridades de aduanas en vez de pasarle esa responsabilidad directamente al cliente.
La medida afecta especialmente al modelo de negocio de plataformas como AliExpress, Temu o Shein, cuya expansión en Europa ha dependido en gran parte del envío directo de productos de bajo coste desde mercados fuera de la UE.
No obstante, que las plataformas asuman la responsabilidad del pago no quiere decir que el precio no afecte al consumidor. Los operadores tendrán la posibilidad de elegir si asumirán el nuevo gasto o lo trasladarán, total o parcialmente, al coste de envío o al precio de los productos.
El volumen de paquetes pone a prueba las aduanas europeas
El origen de esta reforma es el aumento exponencial del comercio electrónico transfronterizo. Aproximadamente 4.600 millones de artículos de bajo valor ingresaron en la Unión Europea durante el año 2024. La cifra se aproximó en 2025, un año más tarde, a los 5.900 millones.
El dato refleja la dimensión que ha alcanzado este tipo de comercio. Los envíos de bajo valor constituyen aproximadamente el 98% de los artículos que cruzan las aduanas europeas, a pesar de que solo representan cerca del 2,1% del total del valor de las importaciones.
Los datos de la Comisión Europea indican que, además, el 93% de estos productos proceden de China.
Este volumen representa un reto para Bruselas, tanto desde el punto de vista operativo como regulatorio. La alta cantidad de envíos pequeños dificulta los controles y eleva la probabilidad de que se introduzcan en el mercado europeo productos que no satisfacen las condiciones comunitarias relacionadas con la calidad, la seguridad o la protección del consumidor.
Al mismo tiempo, la UE intenta disminuir el desfase competitivo entre las plataformas que envían directamente desde países ajenos y los operadores de Europa, quienes cumplen con sus respectivos compromisos regulatorios y aduaneros.
Julio abrió la primera fase del cambio
La nueva tasa se implementa luego de que, el 1 de julio del año pasado, la Unión Europea activara el régimen provisional para los paquetes que vienen de fuera del bloque y que tienen un valor inferior a 150 euros.
Hasta ese momento, estos envíos se beneficiaban de una exención de los derechos aduaneros. El nuevo sistema estableció una tarifa fija de 3 euros por cada categoría arancelaria distinta que se incluya en el envío.
Esto quiere decir que el importe no se calcula solamente una vez por paquete. Un pedido que contenga artículos de distintas categorías puede generar múltiples recargos, mientras que diferentes unidades de una sola categoría no incrementan la tarifa automáticamente.
Este régimen es temporal y está relacionado con el futuro cambio del sistema aduanero en Europa.
2028 marcará el siguiente gran cambio
La reforma actual forma parte de un proceso mucho más amplio que culminará con la transformación del sistema aduanero comunitario.
Uno de los elementos centrales será la creación de un Centro de Datos Aduaneros de la UE. Esta plataforma unificada permitirá la centralización de información sobre las mercancías que entran y salen del mercado europeo, además de hacer más sencilla la identificación de envíos con alto nivel de riesgo.
Las empresas de comercio electrónico deberán utilizar este nuevo sistema a partir del 1 de julio de 2028.
Se espera que, para entonces, el régimen provisional actual de 3 euros se extinga y que los pequeños envíos estén sujetos al sistema arancelario pertinente a cada producto.


