La Unión Europea prepara una tarifa de procesamiento para envíos de paquetes procedentes de terceros países, como China, que podría aplicarse ya a principios de 2026, según un informe del Financial Times. La medida, que se adelantaría más de dos años respecto a los planes iniciales, afectaría especialmente a plataformas de comercio electrónico como Shein, Temu o Alibaba, que se benefician de la importación libre de impuestos de paquetes de menos de 150 euros.
La iniciativa se originó en una carta del comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, enviada con motivo de la reunión de ministros de Finanzas de la UE celebrada la semana pasada. En el documento, Sefcovic describe la introducción acelerada de la tarifa como un «paso decisivo» para reforzar la competitividad de Europa frente a las cambiantes realidades comerciales.
El objetivo declarado es enviar una «señal clara» de que la UE busca establecer condiciones competitivas justas para sus empresas y proteger a los minoristas nacionales frente a la competencia de bajo costo proveniente del exterior. Hasta ahora, las plataformas en línea chinas han podido evadir costos de envío e impuestos mediante prácticas de logística y declaración inteligentes, lo que les ha otorgado una ventaja de precio significativa en el mercado europeo.
Adaptación del marco regulador y consultas públicas
Paralelamente, la Comisión Europea ha iniciado consultas públicas para adaptar el marco regulatorio sobre seguridad de productos y vigilancia del mercado a los nuevos retos del comercio digital. La revisión contempla, entre otros aspectos, el marcado CE y el Reglamento de vigilancia del mercado, con el objetivo de facilitar un control más eficaz por parte de autoridades y aduanas nacionales.
Según la Comisión, la fase de consulta estará activa hasta febrero de 2026, y servirá como base para la Ley Europea de Productos, prevista para su adopción en el tercer trimestre de 2026. La normativa busca crear un mercado interior transparente, seguro y justo, que además proteja frente al crecimiento del comercio en línea, las devoluciones y los productos reacondicionados.
Con esta medida, la UE pretende equilibrar la balanza en el comercio electrónico internacional, asegurando que las empresas europeas compitan en igualdad de condiciones frente a gigantes extranjeros que operan bajo un marco fiscal y logístico más favorable.


