La Comisión Europea ha impuesto una multa a Google de 2.950 millones de euros tras concluir que la empresa abusó de su posición dominante en el sector.
La entidad europea sostiene que Google, de forma sistemática, favoreció a su propio intercambio publicitario AdX dentro de su servidor para anuncios de editores en sus herramientas de compra de anuncios, lo cual infringe las reglas antimonopolio de la Unión Europea. La compañía cuenta con 60 días para acabar con las prácticas de auto preferencia y poner en marcha acciones que eviten conflictos de interés en la cadena de suministro de tecnología publicitaria, además de la sanción económica.
La multa supone la segunda sanción antimonopolio más alta que Bruselas le ha impuesto a Google, solo superada por la de 2018, cuando se determinó que debía pagar más de 4.300 millones de euros por su abuso de posición dominante en el mercado de Android.
De acuerdo con TechCrunch, la resolución fue objeto de crítica no solo por Google, que ya ha declarado que va a apelar, sino también en el contexto político de Estados Unidos. El anuncio se retrasó con respecto a la fecha prevista inicialmente del 1 de septiembre, en el contexto de las conversaciones comerciales que están teniendo lugar entre EE.UU. y la Unión Europea.
Al mismo tiempo, Google recibió esta misma semana en otro frente judicial un alivio en EE.UU. Pese a que un juez federal determinó que la empresa había sostenido ilegalmente un monopolio en el mercado de búsquedas en línea, las acciones impuestas fueron considerablemente menos duras de lo que el Departamento de Justicia había requerido, que propuso incluso vender Chrome y Android.


