El 55% de los compradores españoles prevé utilizar inteligencia artificial para encontrar ofertas durante el Black Friday y el Cyber Monday, aunque solo un 5% confiaría en ella para completar una compra tras dar su aprobación.
La inteligencia artificial empieza a consolidarse como una herramienta para preparar las compras del Black Friday y el Cyber Monday en España. Más de la mitad de los consumidores que tienen previsto comprar durante estas campañas, el 55%, considera probable recurrir a la IA para localizar descuentos, comparar productos y tomar decisiones de compra. Sin embargo, esa predisposición disminuye notablemente cuando se plantea dejar que la tecnología ejecute operaciones en su nombre.
Los datos proceden de un estudio de YouGov sobre las campañas promocionales de 2026 y reflejan una diferencia entre utilizar la IA como asistente y delegar en ella el control de la compra. Aunque crece el interés por estas herramientas, los consumidores siguen queriendo tomar la decisión final.
Encontrar ofertas, la principal utilidad de la IA
La búsqueda de mejores precios es uno de los usos que más interés despierta entre los compradores. El 41% de quienes prevén utilizar inteligencia artificial durante el Black Friday y el Cyber Monday se sentiría cómodo recurriendo a ella para encontrar el precio más bajo.
También destaca la comprobación de descuentos: el 34% utilizaría estas herramientas para verificar si una rebaja es real, mientras que el 32% las emplearía para comparar productos o promociones similares.
Estas preferencias responden a algunas de las principales dificultades de las campañas promocionales. Los consumidores deben distinguir entre descuentos efectivos y ofertas menos ventajosas de lo que parecen, comparar precios entre diferentes tiendas y evitar compras que excedan su presupuesto.
En este contexto, la IA puede agilizar la recopilación y comparación de información. No obstante, la utilidad de sus recomendaciones depende de que los datos sobre precios, disponibilidad y características de los productos estén actualizados y sean fiables.
Solo el 5% delegaría la compra en una IA
La disposición a utilizar inteligencia artificial cae cuando la herramienta deja de asesorar y pasa a ejecutar acciones. Según el estudio, únicamente el 5% de los compradores se sentiría cómodo permitiendo que una IA finalizara una compra en su nombre después de recibir su aprobación. El porcentaje baja al 6% cuando se pregunta por la posibilidad de que añada productos automáticamente a la cesta.
La diferencia pone de manifiesto que la confianza en la tecnología no es igual en todas las fases del proceso de compra. Los usuarios pueden aceptar que un asistente les ayude a descubrir productos o comparar promociones, pero se muestran más cautelosos ante las acciones que afectan directamente a su dinero.
Para los comercios electrónicos, esta distinción resulta relevante en el desarrollo de experiencias de compra asistidas por agentes de IA. La automatización puede reducir tareas de búsqueda, pero la aceptación del consumidor dependerá también de que conserve el control sobre la selección de productos, el presupuesto y el pago.
ChatGPT y Gemini lideran entre las herramientas mencionadas
Entre los consumidores que prevén utilizar IA durante estas campañas, ChatGPT es la herramienta más citada, con un 61%, seguida de Google Gemini, con un 45%.
Estos porcentajes corresponden al grupo que contempla utilizar inteligencia artificial, no al conjunto de los consumidores españoles. La diferencia es importante para interpretar el alcance real de estas herramientas durante el periodo promocional.
El creciente uso de asistentes generalistas abre una nueva vía para que las marcas lleguen a los consumidores durante la fase de investigación. La información de producto, la claridad de los precios y la disponibilidad de datos fiables pueden influir en la calidad de las respuestas que reciben los usuarios cuando consultan qué comprar o dónde encontrar una oferta.
La privacidad y la fiabilidad siguen generando dudas
Pese al interés por la IA, persisten preocupaciones sobre la calidad y la imparcialidad de sus recomendaciones. Entre quienes ya utilizan estas herramientas para comprar, el 35% teme recibir información imprecisa o desactualizada y otro 35% manifiesta inquietud ante recomendaciones sesgadas o patrocinadas.
Entre los consumidores que podrían empezar a utilizar estas soluciones también destaca la preocupación por el tratamiento de los datos personales, señalada por el 36%.
Las garantías más valoradas incluyen poder comparar precios entre distintas tiendas, recibir explicaciones claras sobre los motivos de las recomendaciones y mantener un mayor control sobre los datos utilizados. Para los comercios, esto supone un reto adicional: no basta con incorporar inteligencia artificial a la experiencia de compra, sino que también deben ofrecer transparencia y evitar que las recomendaciones generen dudas sobre sus intereses comerciales.
El reto del comercio electrónico: ayudar sin sustituir al consumidor
Los resultados dibujan un consumidor que empieza a integrar la IA en la preparación de sus compras, pero que todavía establece límites a la automatización. Buscar ofertas, comprobar descuentos y comparar productos son tareas en las que la tecnología despierta interés; completar pedidos o modificar automáticamente la cesta genera mucha más cautela.
De cara al Black Friday del 27 de noviembre y al Cyber Monday, el desafío para las marcas será integrar estas herramientas sin perder la confianza del usuario. Ofrecer información precisa, precios verificables y recomendaciones transparentes puede resultar tan importante como la propia capacidad tecnológica.
La evolución de estas preferencias también será relevante para el comercio agéntico, en el que los asistentes de inteligencia artificial pueden asumir progresivamente más tareas del proceso de compra. Por ahora, los datos de YouGov apuntan a una adopción más clara de la IA como apoyo para decidir que como sustituto del consumidor en el momento de pagar.





