La CNMC ha advertido de la elevada concentración del mercado de servicios cloud en España, donde Amazon y Microsoft reúnen entre el 60% y el 70% de la cuota en algunos segmentos. El regulador considera que las barreras para cambiar de proveedor pueden limitar la competencia y aumentar la dependencia de las empresas.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado un estudio específico sobre el funcionamiento de los servicios de nube, un mercado que ya mueve alrededor de 1.900 millones de euros al año en España y cuyo peso se ha duplicado en apenas cuatro años. Más del 40% de las empresas españolas utiliza actualmente servicios de infraestructura o plataforma cloud.
Amazon y Microsoft concentran el mercado
El principal problema identificado por el regulador es la concentración en torno a los grandes hiperescalares.
En algunos segmentos, Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure acumulan conjuntamente entre el 60% y el 70% del mercado español, mientras que Google aparece a una distancia considerable como tercer proveedor. La CNMC considera que esta estructura puede dificultar la entrada y expansión de competidores más pequeños.
El peso de estas compañías no se limita al almacenamiento o a la capacidad informática. Los grandes proveedores ofrecen un catálogo cada vez más amplio de servicios, desde bases de datos y herramientas de desarrollo hasta inteligencia artificial, ciberseguridad y análisis de datos.
Esto hace que una empresa pueda construir una parte importante de su infraestructura tecnológica alrededor de un mismo proveedor, aumentando los costes y la complejidad asociados a un eventual cambio.
Cambiar de nube sigue siendo complicado
Uno de los conceptos centrales del informe de la CNMC es el lock-in, es decir, la dependencia que se genera cuando migrar de proveedor resulta suficientemente costoso o complejo como para desincentivar el cambio.
El organismo señala obstáculos relacionados con la interoperabilidad y la portabilidad de los datos. Según sus estimaciones, solo alrededor del 2% de los clientes empresariales habría cambiado de proveedor principal, mientras que aproximadamente el 5% utiliza simultáneamente varios proveedores.
La escasa utilización de estrategias multicloud resulta especialmente relevante porque combinar servicios de distintas plataformas puede reducir la dependencia de un único operador. Sin embargo, la CNMC identifica dificultades técnicas y económicas que pueden frenar este modelo.
Los costes de sacar los datos también pesan
El estudio señala además determinadas prácticas comerciales que pueden reforzar la posición de los grandes proveedores.
Entre ellas aparecen los descuentos vinculados al volumen o a la permanencia y los llamados egress fees, las tarifas asociadas a extraer datos de una infraestructura cloud.
Estos costes pueden tener un efecto especialmente relevante cuando una compañía quiere trasladar grandes cantidades de información a otra plataforma. En la práctica, el precio de abandonar un proveedor puede convertirse en un factor adicional a la hora de decidir si merece la pena realizar la migración.
La CNMC considera que este tipo de elementos, combinados con los problemas de interoperabilidad, pueden contribuir a mantener la posición de los operadores dominantes.
Un mercado estratégico para las pymes
El regulador vincula directamente la competencia en el cloud con la digitalización de las pequeñas y medianas empresas.
Para una gran compañía, mantener equipos especializados capaces de gestionar diferentes infraestructuras puede ser más asumible. Para una pyme, en cambio, la dependencia de un proveedor puede tener un impacto mayor tanto en costes como en capacidad de negociación.
La CNMC considera que un mercado cloud competitivo es especialmente importante para que las empresas puedan adoptar nuevas tecnologías y acceder a servicios avanzados sin quedar condicionadas por una única infraestructura tecnológica.
La cuestión también afecta a las administraciones públicas, que son grandes consumidoras de servicios cloud y pueden contribuir, mediante sus procesos de contratación, a consolidar determinadas posiciones de mercado.
Europa ya mira a AWS y Azure
La advertencia española llega después de que la Comisión Europea haya iniciado también actuaciones sobre los dos grandes proveedores cloud.
En junio de 2026, Bruselas comunicó a Amazon y Microsoft su posición preliminar de que AWS y Azure deberían ser considerados gatekeepers bajo el Reglamento de Mercados Digitales (DMA). La Comisión señaló que ambos servicios son infraestructuras clave para empresas y clientes europeos y que presentan bases de usuarios consolidadas, efectos de dependencia y costes de cambio elevados.
La Comisión también destacó el papel creciente de la inteligencia artificial en las decisiones de contratación de servicios cloud. Los servicios de IA, las herramientas de desarrollo y las alianzas tecnológicas están reforzando el atractivo de las grandes plataformas y pueden aumentar todavía más su importancia dentro de las infraestructuras empresariales.
Por tanto, la preocupación de la CNMC se encuadra en un debate europeo más amplio sobre quién controla las infraestructuras sobre las que se está construyendo la economía digital y la nueva generación de aplicaciones de IA.
La CNMC reclama más herramientas
Ante esta situación, el organismo propone reforzar la supervisión del mercado y aplicar con mayor intensidad la política de defensa de la competencia cuando puedan producirse concentraciones o conductas con efectos relevantes.
También plantea dotar a la CNMC de herramientas adicionales a las disponibles actualmente y estudiar la aplicación del DMA al sector cloud, en coordinación con el marco europeo.
El regulador reclama además que la normativa sobre seguridad, soberanía, localización de datos y certificaciones se aplique de manera proporcionada para evitar que los requisitos regulatorios terminen suponiendo una carga desproporcionada para proveedores pequeños.
Más interoperabilidad y contratación pública abierta
Otra de las prioridades planteadas por la CNMC es mejorar la interoperabilidad y la portabilidad de datos.
La intención es facilitar que las empresas puedan mover sus cargas de trabajo entre proveedores o utilizar varios servicios simultáneamente sin enfrentarse a obstáculos técnicos o económicos excesivos.
En la contratación pública, el organismo propone preparar las licitaciones de manera que no favorezcan de forma indirecta a determinadas tecnologías o modelos de negocio. También recomienda que los procedimientos sean accesibles para las pymes y que los pliegos incorporen criterios que reduzcan la dependencia tecnológica.
El cloud se convierte en una cuestión estratégica
La dimensión del mercado explica por qué la competencia en la nube ha adquirido tanta importancia regulatoria.
Los servicios cloud ya no son simplemente una alternativa para alojar servidores. Constituyen una infraestructura esencial para aplicaciones empresariales, comercio electrónico, análisis de datos e inteligencia artificial.
La posición de Amazon y Microsoft, junto con la creciente relevancia de Google y otros operadores, sitúa al sector en el centro de una nueva fase de regulación tecnológica.
La CNMC no plantea abandonar el modelo de grandes infraestructuras cloud, sino reducir las barreras que dificultan que las empresas puedan elegir, cambiar o combinar proveedores.
El resultado de este debate puede afectar directamente a los costes tecnológicos de las compañías españolas y a la capacidad de nuevos operadores para competir en uno de los mercados que sostienen la digitalización y la expansión de la inteligencia artificial.


