Ni habían dado ninguna orden ni pronunciado las frases de activación habituales como “Hey Google” o “OK Google”, pero el Asistente de Google comenzó a registrar conversaciones privadas de usuarios sin que ellos lo supieran. El caso, que se remonta a 2021, pone de relieve uno de los riesgos más preocupantes de la era digital: los dispositivos inteligentes pueden también invadir la privacidad de los usuarios de forma inadvertida.
En este contexto, Google ha acordado pagar 68 millones de dólares (unos 57 millones de euros) para resolver una demanda colectiva que alegaba que su asistente activado por voz, Google Assistant, grababa de forma inapropiada las conversaciones de los usuarios de smartphones, violando su privacidad, según informó la agencia Reuters.
El acuerdo preliminar se presentó a última hora del viernes ante el tribunal federal de San José, California, y requiere la aprobación de la jueza federal Beth Labson Freeman.
Los demandantes acusaron a Google, filial de Alphabet, de grabar y divulgar ilegalmente conversaciones privadas tras la activación de Google Assistant, con el fin de enviar publicidad dirigida. El asistente está diseñado para reaccionar a palabras clave como “Hey Google” u “Okay Google”, de manera similar al asistente Siri de Apple.
Activaciones accidentales o escuchas sistemáticas
El conflicto surge principalmente por activaciones erróneas, conocidas como “falsas aceptaciones”, en las que el asistente interpretaba fragmentos de conversaciones normales como comandos de activación. Posteriormente, algunos usuarios recibieron anuncios relacionados con esas conversaciones, lo que generó preocupación sobre el uso de datos personales sin consentimiento.
Aunque Google niega haber actuado incorrectamente, la compañía decidió llegar a un acuerdo para evitar el riesgo, el coste y la incertidumbre de un litigio prolongado, según los documentos judiciales. La empresa de Mountain View declinó hacer comentarios adicionales.
El acuerdo incluye a personas que compraron dispositivos Google o fueron objeto de activaciones falsas desde el 18 de mayo de 2016. Los abogados de los demandantes pueden solicitar hasta un tercio del fondo del acuerdo, aproximadamente 22,7 millones de dólares, para honorarios legales.
Este caso recuerda al acuerdo alcanzado por Apple en diciembre de 2024, cuando la compañía pactó el pago de 95 millones de dólares para resolver una demanda relacionada con su asistente Siri, que también enfrentaba críticas por activaciones erróneas y posible violación de la privacidad de los usuarios.
El acuerdo de Google marca un paso significativo en la atención de las preocupaciones sobre la privacidad y el uso de asistentes de voz, y refleja la creciente presión legal sobre las grandes tecnológicas para asegurar que los datos de los usuarios se manejen de manera responsable y transparente.


