Shein vuelve a ser centro de polémica en Europa. De acuerdo con Fahionunited, la ministra de Comercio Véronique Louwagie, remitió una carta al comisario europeo de Justicia, Michael McGrath, en la que resaltó la urgencia y necesidad de otorgar poder a la Comisión Europea para que elimine de los resultados de búsqueda, como en Google, a aquellas plataformas que incumplan con las leyes de la UE.
Esta iniciativa también se dirige a plataformas como AliExpress y Temu, que están bajo investigación por prácticas cuestionables, entre ellas, la venta de productos falsificados o potencialmente peligrosos, descuentos fraudulentos y falta de transparencia en cuanto a lo que se le comunica al cliente.
Shein bajo fuego en Francia
La ofensiva legal contra Shein por parte de Francia se ha intensificado. La empresa recibió una multa de 40 millones de euros por prácticas comerciales engañosas, tras descubrir que más de la mitad de los productos marcados como rebajados no tenían descuento real y alguno incluso registraba aumentos en el precio.
A esta sanción se le suma una reciente multa de 150 millones de euros que la autoridad francesa de protección de datos (CNIL) aplicó por el uso incorrecto de cookies en su página web. La plataforma seguía acumulando cookies a pesar del rechazo de los usuarios al activarlas, lo cual infringía el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Al mismo tiempo, este verano, el Senado francés aprobó una propuesta legislativa con el objetivo de frenar la expansión de la llamada «moda ultrarrápida», enfocándose particularmente en compañías como Temu o Shein. Esta normativa sugiere, entre otras cosas, un ecoscore para determinar el impacto ambiental de cada prenda, la implementación de impuestos ecológicos, restricciones a influencers que promocionen estas marcas y prohibiciones publicitarias.
Coordinación europea contra Shein
La Comisión Europea, junto con la red de cooperación para la protección del consumidor (CPC), además de las sanciones en Francia, ha comenzado a realizar investigaciones coordinadas contra Shein. Estas se enfocan en prácticas como la desinformación acerca de las devoluciones, las políticas de sostenibilidad, los datos para el contacto, la presión de compra o las promociones engañosas.
Mientras, se examina si Shein está cumpliendo con sus responsabilidades legales de acuerdo con la regulación de servicios digitales (Digital Services Act, DSA), en particular en lo que respecta a la ilegalidad del contenido en su plataforma, a la claridad de sus algoritmos de recomendación y a los riesgos asociados para los usuarios.


