España presume de liderar Europa en políticas de diversidad e inclusión en las empresas, pero los números cuentan otra historia cuando se mira quién ocupa realmente los puestos de mando. El informe Women in Business 2026, elaborado por Grant Thornton a partir de 22 años de seguimiento, revela que el país encadena un retroceso sostenido en el acceso de mujeres a los cargos de mayor poder.
La proporción de mujeres CEO ha caído al 18,5% este año, frente al 19,3% de 2025. En tres años, el descenso acumulado es de diez puntos porcentuales: en 2023, una de cada cuatro empresas tenía una mujer al frente. Hoy, apenas una de cada cinco. Las presidentas también retroceden, del 4,4% al 3,5%, y el porcentaje de socias se ha desplomado del 10,3% al 4,4% en un solo año.
El dato que más preocupa
Más allá de los puestos de mayor visibilidad, hay una cifra que llama especialmente la atención: el porcentaje de empresas españolas sin ninguna mujer en ningún cargo directivo ha pasado del 4,5% al 7,8% en un año. España supera así tanto la media europea (4,8%) como la global (5,7%) en este indicador negativo, y lo hace después de varios ejercicios de mejora consecutiva.
«Tenemos que preguntarnos qué está ocurriendo en los cuadros directivos para que, una vez que hay mujeres al frente, cuando haya cambios corporativos no se siga apostando por ellas», señala Isabel Perea, socia directora de Auditoría de Grant Thornton.
Dónde sí avanzan las mujeres
No todo son malas noticias. El cargo de directora financiera (CFO) registra la evolución más positiva, subiendo hasta el 38,5%, un avance de 5,3 puntos en un año, alineado con la tendencia europea y global. Un dato relevante teniendo en cuenta que el CFO es históricamente uno de los escalones más directos hacia la dirección general.
En el conjunto de puestos directivos, España mantiene una tasa del 37,3% de mujeres, por encima de la media de la UE (34,9%) y del dato global (32,9%). Aunque también aquí la tendencia es a la baja: hace un año el porcentaje era del 38,4%.
Por comunidades autónomas, Canarias lidera con un 42,6% de mujeres en puestos de dirección, seguida de Andalucía (42%), Madrid (40,8%) y Cataluña (40,5%). En el extremo opuesto se sitúan Navarra (24,4%) y País Vasco (30,1%).
El contexto internacional no cala en España
Uno de los hallazgos más llamativos del informe tiene que ver con el impacto del debate global sobre diversidad. Mientras en Estados Unidos varias grandes empresas han dado marcha atrás en sus políticas de igualdad, las compañías españolas parecen inmunes al fenómeno. El 73,6% de las firmas nacionales mantiene o incrementa su apuesta por este tipo de iniciativas, y solo un 17,9% reconoce que el cambio en la conversación global ha influido en su revisión de políticas, frente al 31,8% europeo y el 39,4% global.
«Los tambores de retroceso, principalmente provenientes de Estados Unidos, están teniendo un efecto limitado sobre los planes y programas de diversidad de género de nuestro país», apunta Aurora Sanz, socia directora de Tax & Legal de Grant Thornton.
Además, los datos sugieren que apostar por la diversidad tiene impacto directo en los resultados: entre las compañías comprometidas con sus iniciativas de igualdad, el 73% reporta un crecimiento de ingresos superior al 5%. Entre las que planean retirarlas, ese porcentaje cae al 40%.



